XAN SALGUEIRO / LALÍN
La estructura de toda la fachada de la nueva casa consistorial de Lalín estará terminada para la próxima primavera, según avanzó ayer el arquitecto Emilio Tuñón al concejal de Urbanismo, Román Rodríguez. Ambos visitaron ayer las obras y el coautor del proyecto, junto a Luis Mansilla, dio su conformidad a las muestras de vidrio ya colocadas en una zona del edificio. Una vez colocados todos los anclajes, la empresa constructora instalará todos los vidrios que conforman la estructura de la fachada, al tiempo que continuará con las obras en el interior del inmueble con el fin de rematar su construcción alrededor del mes de septiembre de 2010.
Emilio Tuñón mostró a Rodríguez su "plena conformidade" con la prueba de vidrio colocada en la fachada del edificio. Incluso destacó la "espectacularidade final" del futuro consistorio, puesto que se podrán observar hasta 16 variedades cromáticas distintas en su fachada, según indicó el concejal. Éste señala que, tal como le indicó el propio arquitecto, "o resultado final vai ser aínda máis atractivo que o que se puido ver ata agora nas maquetas". Y recuerda que éstas ya cautivaron la atención de expertos en arquitectura no sólo de España, sino también de Europa. Por eso, sostiene que el "castro tecnolóxico" situará a Lalín como "punto de referencia da arquitectura máis moderna e vangardista".
Por su parte, el portavoz municipal del PSOE, Manuel González Aller, califica las últimas declaraciones de Tuñón –publicadas por FARO DE VIGO el pasado jueves– de "auténtica tomadura de pelo" a todos los lalinenses, incluído el alcalde, José Crespo. Para los socialistas, es inconcebible que, después del dinero gastado y del que aún está pendiente, el arquitecto diga que "no le preocupa el plazo de las obras porque no está en sus contratos", cuando los retrasos acumulados minan también los presupuestos de todos los lalinenses.
"É de traca que se fixera un modificado para aumentar o prezo da obra en 2 millóns de euros e que esa rectificación só servise para poñer materiais de peor calidade, que o propio Tuñón cualifica, eufemisticamente, de sobrio", manifiesta Aller. Para los socialistas, las palabras de Tuñón de que el proyecto inicial contaba con mucho dinero exigen una aclaración por parte de Crespo, "que asiste caladiño a un auténtico timo a Lalín".
"Terán moita fama como arquitectos, pero tardaron dous anos en darse conta de que en Lalín había norte e sur", afirma Aller, en relación con las declaraciones de Tuñón de que el sol no pega igual en ambas zonas. Cree que, en realidad, es una excusa para instalar un cristal de peor calidad y un aluminio "do que xa ninguén usa na construcción solvente". En definitiva, Aller cree que el edificio final no se parecerá en nada al proyecto inicial, pese al aumento de su coste.