DANIEL FERNÁNDEZ - LALÍN
El arquitecto Emilio Tuñón, que junto a Luis Mansilla es el autor del diseño del nuevo consistorio de Lalín, se mostró convencido de que el "Castro tecnolóxico" puede estar rematado en diez meses, allá por septiembre de 2010, cuando concluye el último plazo de ejecución concedido. No obstante, trasladó la responsabilidad de la celeridad de las obras a la constructora, FCC, ya que es la responsable del ritmo de las mismas.
"No nos preocupa el plazo de las obras y de hecho no figura en nuestros contratos, pero ya está hecho lo más difícil, por lo que hay tiempo si la empresa quiere", manifestó Tuñón. De este modo, el arquitecto es optimista pese a que la confección de la fachada y la elección de los vidrios acumulan un retraso de varios meses, ya que su colocación estaba prevista para la pasada primavera.
Precisamente, los arquitectos del proyecto y directores de obra tienen previsto desplazarse mañana a Lalín para examinar las pruebas de cristales que se están realizando con el propósito de tomar decisiones definitivas sobre la calidad y tonalidades de los vidrios para que puedan comenzar a anclarse.
En cuanto a la cristalería, Tuñón explicó que el edificio va a ser "más sobrio y elegante" que lo previsto inicialmente, pero aclaró que los cambios, especialmente referidos a la cristalería, ya se recogieron en el modificado presentado a finales del año 2007. En este contexto, el arquitecto recordó que el proyecto inicial "contaba con mucho dinero" y se había planteado en una época de bonanza económica general que no se corresponde con la actualidad. "La fiesta se ha acabado", empleó Tuñón para explicar el nuevo camino trazado por los arquitectos para introducir mayor sobriedad en sus obras y diseños. "La sociedad demanda una arquitectura más sobria y en el modificado del edificio ya se hicieron bastantes ajustes, en sentido, con el vidrio", apostilló.
En concreto, el arquitecto explicó que el patio y el atrio de entrada contará con una tonalidad verde, mientras que el resto del consistorio dispondrá de cristales traslúcidos con protecciones para el sol que sí le otorgarán ciertos tonos. Al respecto, concretó que las zonas norte y sur del edificio deben ser tratadas de forma distinta por el sol y concretó que en el último de estos enclaves "reflejan los rayos y hay que poner protecciones".
Aun así, Tuñón quiso dejar claro que el mapa de vidrios de un edificio como el "Castro tecnolóxico" es "muy complejo" y deben diseñarse de modos diferentes, aunque ello no quiere decir que se disminuya la calidad del inmueble. "Tienen unos sistemas de reflexión que producen unos efectos bastante elegantes", significó.
De este modo, los arquitectos comenzarán mañana, con la visita a los terrenos, a tomar decisiones sobre uno de los aspectos claves del edificio, los vidrios de la fachada, ya que junto a su forma circular son los elementos más singulares. En principio, y según se recogía en la modificado del proyecto, las tonalidades de los cristales no serán tan espectaculares como en el esbozo inicial, pero los arquitectos confían en que "sus puntos de ambigüedad produzcan un efecto discreto, sobrio y bonito". Tras su decisión, el edificio comenzará a cerrarse con la colocación de la fachada.