SILVIA ALENDE - A ESTRADA
"Hoxe conmemoramos o día internacional para a eliminación da violencia contra a muller. Dende o Concello da Estrada queremos chamar a nosa atención contra esta violencia". Con estas palabras se daba inicio, cuando apenas pasaban unos minutos de las 20.00 horas, a la lectura de un manifiesto de repulsa "contra a máis cruenta e inxusta forma de violencia". Son palabras de la edil de Servizos Sociais, Ana Asorey, que ayer alzó la voz para pedir la colaboración de todos en la erradicación de uno de los maltratos más presentes en la sociedad: el de género, particularmente, el ejercido contra el género femenino.
Al lado de Asorey, decenas de vecinos y diversos miembros de la corporación municipal. Todos juntos, dieron forma a un acto con el que se conmemoró el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Velas blancas repartidas por el suelo, firmas y una concentración silenciosa quisieron recordar a todas y cada una de las mujeres fallecidas a a manos de sus parejas. La edil destacó asimismo la necesidad de contar con campañas de prevención, apoyo y asistencia para intentar poner fin a este mal, un fin para el que dijo, debe "tomarse conciencia". Actuar cuanto antes es un paso "que temos que dar todos e todas" para lograr que, algún día, esta violencia llegue a ser, únicamente, un recuerdo del pasado.
Antes de esta concentración, celebrada frente al consistorio estradense, la inauguración de la exposición "As voces do silencio", de la artista Mary Olivares, marcaba el inicio de los actos de conmemoración del 25 de noviembre. Catorce cuadros en el que la mujer es protagonista componen una muestra pictórica en la que se denuncia directamente "a violencia machista contra as mulleres". "Resquicios", por ejemplo, hace referencia a la necesidad de ayuda de las mujeres víctimas de esta violencia. En "As pegadas que gastaches", por su parte, una serie de huellas ensangrentadas pintadas sobre el lienzo muestran la huida de una mujer del hombre que la maltrata. La víctima busca una vida nueva. Una vida en la que poder hallarse lejos del miedo y el dolor producidos por esta situación. Para ello, para que la violencia do género no deje ni una huella más en la sociedad, es imprescindible la colaboración de todos.