D.F./A.L. - LALÍN/SILLEDA
La administración concursal y los representantes sindicales de Géneros de Punto Montoto celebraron ayer una maratoniana reunión de más de ocho horas de duración, pero finalmente consiguieron pactar y firmar el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) con las mismas condiciones que ya se había acordado con la dirección de la empresa. De este modo, se producirán 111 despidos, que percibirán globalmente 1,35 millones de euros de indemnizaciones, y la plantilla se quedará en 129 trabajadores.
En principio, está previsto que el acuerdo se remita hoy a los juzgados mercantiles de Pontevedra, que tienen que supervisar el proceso, para que emita el auto definitivo. Los sindicatos confían en que la jueza emita el correspondiente auto la próxima semana y puede efectivizarse el ERE, que supondría la marcha inmediata de los 111 operarios acordados en esta negociación.
El encuentro de ayer se alargó sobremanera por los problemas que planteaba la administración concursal para abonar íntegramente y de inmediato las indemnizaciones y las liquidaciones, según confirmaron fuentes sindicales. Así, los rectores indicaron que no había cantidad suficiente para afrontar todo este pago y llegaron a plantear una reducción a los sindicatos, aunque éstos se negaron en redondo. De hecho, a primera hora de la tarde, y tras una parada de cuarenta minutos para comer, celebraron una asamblea con los 111 afectados por el ERE por espacio de hora y media.
Tras el paréntesis, la administración concursal insistía en que los fondos existentes no permitían abonar los 1,35 millones de euros de las indemnizaciones y los 138.000 euros de las liquidaciones tan pronto como se produjeran los despidos la próxima semana, pero los sindicatos sólo se avinieron a negociar un abono aplazado de parte del montante total.
Así, se alcanzó un acuerdo por el que los 111 despedidos percibirán el 90% de los 1,35 millones de euros de indemnizaciones cuando abandonen la empresa y el 10% restante y las liquidaciones en un plazo máximo de 45 días.
Eso sí, los representantes sindicales admitieron la dureza del encuentro, tanto por la duración como por el enrocamiento inicial de los administradores, lo que provocó que muchos acabaran con la voz tomada. "Houbo que berrar moito para que as cousas se entenderan, pero coidamos que é un acordo bo", señalaron desde las centrales.
Ahora, los esfuerzos de Montoto se centran en la consecución de un acuerdo con la banca en torno a la financiación. En principio, se da por hecho que las entidades que suman más del 51% de la deuda, cifrada globalmente, suscribirán el convenio de acreedores, por lo que las restantes tendrán que aceptar una quita del 30%. Esta medida afecta mayoritariamente a los bancos, ya que cinco entidades contienen la mayor parte del pasivo.
No obstante, las complicaciones se centran en la aportación de dinero y descuento de papel en base al aval de casi 6 millones de euros del Igape. Algunos bancos están dispuestos a los préstamos, pero otros no al existir cierta desconfianza en Montoto y ahí se encalla la negociación.