SILVIA ALENDE - A ESTRADA
Voces y música se combinaron una vez más en perfecta armonía ante un público que supo agradecerlo. Cinco formaciones se dieron cita ayer en A Estrada en el II Certame Musical Folk Lume na Lareira, un evento en el que pudieron escucharse variados estilos con base folk.
Además de la formación estradense Lume na Lareira, organizadora de este festival, los asistentes tuvieron ocasión, en el Teatro Principal, de ser partícipes del espectáculo de otras reconocidas agrupaciones como son Pau do Buxo, Bico da Balouta, Son das Ondas y Manolo Olegario. Tras la intervención de estos grupos, Lume na Lareira fue la encargada de poner el broche de oro a un certamen ya consolidado en el municipio. Para ello, interpretó el vals "Baixando do monte", el pasodoble "O asubío", la Jota de Iria, un gloria seguido de "A pirula" y una pieza a medio camino entre vals y muiñeira, "Carmela de Rubiás". En su presentación, el director de esta formación local, Juan Ruibal, había prometido muchas sorpresas. Aunque alguna hubo, no todas fueron posibles a causa del impedimento de Ruibal para participar, debido a problemas médicos. De todos modos, Lume na Lareira se saltó el guión para sacar a tocar a una de sus alumnas, de 11 años de edad, que demostró lo aprendido en sus clases de música.
En cuanto a los demás grupos participantes, Pau do Buxo, integrado por 10 miembros, llego desde el vecino municipio de Silleda para sorprender con su estilo e inaugurar este certamen. Tras su actuación, se subieron al escenario los once músicos de Bico da Balouta, agrupación natural del municipio de Agolada que ya había participado, el año pasado, en la primera edición del evento. Son das Ondas y el virtuoso acordeonista Manuel Olegario también supieron arrancar al público cientos de aplausos.
Una vez más, en A Estrada se demostró una creciente afición por el folk, un estilo al que cada vez se consagran más festivales. Aunque la mayor parte de ellos se celebran durante los meses de verano –algunos se han convertido ya en referentes–, Lume na Lareira consiguió, una vez más, revelar que el gusto por la música tradicional sigue muy vivo y que la mezcla de estilos puede resultar una opción más que acertada.