REDACCIÓN - LALÍN
Los "quintos" lalinenses que prestaron el servicio militar en Huesca hace ya 51 años cumplieron con su tradición de juntarse al menos una vez al año y ayer se pasaron por los fogones del restaurante Roque de la capital dezana para cumplir, gustosamente, con la costumbre.
Estos lalinenses tuvieron como vivencia común la prestación del servicio militar en el Regimiento de Artillería de Alta Montaña en Huesca, un lugar muy complicado por las veleidades de la montaña, pero que acabó uniendo sus destinos para siempre. Tras esta experiencia, algunos de los lalinenses participantes decidieron organizar una convocatoria anual para verse, comentarse las novedades y, por supuesto, recordar las historias y anécdotas de aquellos tiempos. Aquellas primeras comidas han dado paso ya a una tradición inapelable que se torna añeja con el paso del tiempo y, es que, entre encuentro y encuentro, ya han pasado 51 años desde que pateaban juntos los montes del pirineo oscense.
A la comida de ayer no pudieron asistir los 18 "quintos" habituales, ya que un par de ellos padecen ciertos achaques, aunque se les recordó durante la comida. Eso sí, y como es norma en esta cita, las esposas acompañaron a sus "soldados" en esta "batalla gastronómica".