REDACCIÓN - LALÍN
El Sindicato Labrego Galego (SLG) protagoniza hoy acciones reivindicativas en las cuatro provincias gallegas para reclamar la modificación de las políticas agrarias, en demanda de unos precios mínimos y la regulación de los márgenes comerciales. En Pontevedra habrá una concentración en la Praza da Peregrina a partir del mediodía de hoy, con un "mercado transparente" en el que se informará de las diferencias entre los precios que pagan los consumidores y lo que perciben los productores por distintos alimentos, como la leche, las patatas o las hortalizas. Estos actos coinciden con la jornada de paro agrario convocada hoy en toda España como preludio de la manifestación de mañana en Madrid.
"Pedimos o acceso dos produtores ao mercado doutro xeito, sen dependencia dos comercializadores nin das grandes industrias, senón con canles de comercialización máis curtas e produtos máis sans", declara María Fernández Granja, coordinadora comarcal del SLG. En la misma línea se manifiesta su secretaria general, Carme Freire Cruces: "O que pasa no agro non é un castigo divino, que nos cae de arriba e non hai nada que facer". Sostiene que hay solución y que ésta pasa por establecer límites para que "as industrias no sigan enriquecéndose á costa nosa e dos consumidores". "Iso pódese coutar, pódese regular por lei se hai vontade política", sentencia Carme Freire. Apuesta por una regulación del mercado que signifique "marxes comerciais limitadas" para frenar "a usura" das multinacionais. El sindicato arremete contra los agentes políticos y socioeconómicos que transmiten la idea de que no se pueden poner precios mínimos y topes máximos de comercialización porque es ilegal y va contra el libre mercado. Sostiene que un precio mínimo para la leche es posible, "se politicamente se quere".
El sindicato recabará el apoyo de la ciudadanía en las acciones que promueve hoy por toda Galicia, entre las que figuran otros "mercados transparentes" también en Santiago de Compostela (Praza do Toural), A Coruña (Obelisco) o Lugo (delante del edificio administrativo de la Xunta). "Non só está en xogo o mantemento do sector produtor, senón que tamén o feito de que a cidadanía toda poidamos seguir alimentándonos con produtos sans e de calidade, así coma impedir o monopolio das multinacionais da alimentación, que conlevaría a imposición de prezos pola súa parte", concluye.