XAN SALGUEIRO - SILLEDA
Un total de 48.543 opositores, el 66,92% de los convocados, se presentaron a las pruebas del proceso selectivo realizado por el Sergas durante el último mes en Silleda. En liza, 2.911 plazas en distintas especialidades, sanitarias y no sanitarias. Esto quiere decir que cada puesto de trabajo se lo disputarán casi 17 opositores (16,6) o, lo que es lo mismo, que por cada uno de los que encuentren empleo, quedarán las ilusiones rotas y el volver a empezar de otros 16 aspirantes. La mayor afluencia la registraron, como viene siendo habitual en estas citas, las especialidades sanitarias; de éstas, las enfermeras se llevaron la palma, al asistir el 88% de las citadas.
La primera parte del proceso finalizó ayer con tres pruebas. La intensa lluvia hizo que la organización abriese las puertas a las 9 media hora antes de lo previsto, para los exámenes de los auxiliares administrativos, con 5.513 aspirantes, el 56% de los inscritos, y 117 plazas en disputa. A las 13 entraron los 268 cocineros (77%), con 9 plazas. Y, a las 16, con una hora de antelación, empezaron a acceder los 7.383 opositores de servicios generales (54%), con 299 puestos en liza. Cuatro embarazadas realizaron la primera prueba y la última de ayer desde los hospitales de Santiago, Vigo, A Coruña y O Barco de Valdeorras. También hubo algún percance relacionado con la congestión de tráfico.
Con las de ayer, todas las categorías implicadas en el proceso selectivo han realizado ya el primer ejercicio. La siguiente cita del Sergas en Silleda será la de informática de especialidades como auxiliar administrativo o servicios generales. El motivo, de nuevo, el espacio, pues pocos lugares en Galicia permiten la instalación de más de 600 o 700 ordenadores.