SALOMÉ SOUTELO - SILLEDA
El Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) exime a Carlos Montoto, acusado de encubrimiento en el doble crimen de Dornelas, de pagar una indemnización de casi 300.000 euros a los familiares de las dos víctimas de este asesinado acaecido en 2005. La sentencia estima, pues, el recurso interpuesto por su defensa, Carlos Collazo, y que ya durante la vista del día 4 contó con la adhesión de la Fiscalía, al entender que la responsabilidad civil por este delito –es decir, el pago de las indemnizaciones– recae sobre los autores y los cómplices del mismo, pero no sobre quien los encubre. Hay que indicar que en la sentencia de la Audiencia Provincial se eximía al vecino silledense de su implicación en el crimen, pero se le imponía una multa de casi 300.000 euros, la misma cantidad que también debían abonar los otros dos imputados, Juan José Bértolo y José Ramón Rey Docampo.
Para éstos, que cumplen condena en la prisión pontevedresa de A Lama, se sigue manteniendo la pena que dictó la Audiencia de 36 años y 9 meses de cárcel como autores del crimen–a razón de 17 años y medio por cada muerte y otro año y nueve meses por tenencia ilícita de armas–, además de la mencionada indemnización. Sus defensas tienen ahora la posibilidad de interponer un recurso de casación ante la sala Segunda del Tribunal Supremo, en el plazo de los cinco días siguientes a la notificación de este fallo que acaba de emitir el Tribunal Superior gallego.
En lo que concierne a la absolución de Montoto, las dos acusaciones particulares también pueden recurrir la sentencia de la sala suprema de la comunidad. Por otra parte, Carlos Montoto también tiene la opción de iniciar un proceso contencioso-administrativo por la responsabilidad patrimonial de la Administración de la Justicia. Y es que quedó en libertad en marzo de este año después de que se le condenase a tres años de prisión por encubrimiento, pero ya había cumplido 3 años y 10 meses de prisión preventiva, por lo que podría recurrir esos 10 meses extra. Su defensa señalaba en este sentido que dicho tipo de procedimientos suelen prolongarse en el tiempo.
El crimen de Víctor Manuel González Silva y Santiago Mondragón se produjo en una pista forestal de Dornelas el 25 de mayo de 2005, debido probablemente a las deudas que habían contraído con los dos encarcelados. A Bértolo se le considera el autor material de los siete disparos que, en total, recibieron las víctimas.