DANIEL FERNÁNDEZ - LALÍN
El Congreso de los Diputados alcanzó ayer el final del proceso de aprobación de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2010 y lo hizo con una importante novedad en materia de autopistas, que permitirá a las empresas concesionarias incrementar las tarifas de peaje para salvarse de la quiebra por el alto coste que han tenido que afrontar en las expropiaciones de terrenos. Esta medida permitirá a las firmas, entre ellas Acega, titular de la AP-53 entre Santiago y Lalín, subir el peaje para el próximo año pese a que la inflación interanual es negativa, aunque la cifra final dependerá de un coeficiente relacionado con el IPC y de la decisión política que adopte el Consejo de Ministros.
Este punto, que fue acordado por el PSOE junto al PP y CiU, se centra especialmente en la concesión de préstamos participativos con el aval del Estado a las concesionarias de autopistas, pero también recoge la renegociación de los plazos de concesión y el alza de tarifas.
Cabe señalar que el pasado año la autopista AP-53 sufrió un incremento del precio de los peajes mucho mayor de lo esperado. Así, la inflación interanual rondaba el 2,5% y se calculaba que las tarifas de vehículos ligeros pasarían de 4,90 a unos 5 euros a partir del pasado 1 de enero. No obstante, el Consejo de Ministros aprobó por sorpresa unos peajes que elevaban el precio del trayecto a 5,15 euros para los turismos. De este modo, las tarifas se incrementaron más de un 5% pese a que la inflación se situaba por la mitad a la conclusión del pasado año. Lo mismo sucedió, aunque con un porcentaje algo más liviano, en el caso de los vehículos pesados de categoría 1, que pasaron de 8,30 a 8,65 euros por viaje, y en los pesados de nivel 2, que remontaron desde los 9,85 hasta los 10,30 euros.
Por el momento, se desconocen las intenciones de la concesionaria y el respaldo que le dará el Gobierno central, pero todo hace prever que el peaje subirá de precio. Existía la opción de que las tarifas se mantuviesen en 5,15 euros e incluso, como pidió el BNG de Lalín en el caso de las tasas del agua, que se ajustasen a la baja en base a una inflación que ha descendido un 1%, pero el acuerdo adoptado ayer en el Congreso hace prever un nuevo ascenso de peajes.
La empresa, aunque con altibajos, ha mantenido un ascenso de tráfico bastante constante desde que se comenzaron a abrir tramos de la autopista en 2003 pese a las quejas por el alto precio. Incluso el pasado agosto, último mes del que hay datos, registró su récord de circulación con casi 6.900 usuarios, lo que le está reportando una recaudación bruta superior a los 36.000 euros por jornada.