DANIEL FERNÁNDEZ - LALÍN
Los cierres de empresas, los procesos concursales de acreedores y los Expedientes de Regulación de Empleo (ERE) se han cobrado más de 600 empleos en la comarca en el último año y medio, momento en que la crisis económica se hizo patente con el primer gran problema empresarial, la suspensión de pagos de la constructora lalinense Proinsa.
Estas problemáticas, todas ellas con marcado carácter judicial, han constituido la práctica totalidad de los puestos de trabajo destruidos en la comarca desde marzo de 2008, ya que conjuntamente oscilan entre los 550 y los 600 empleos desaparecidos, al existir ciertos expedientes de regulación temporales, mientras que el desempleo en ese período ha aumentado en 677 personas. Eso sí, cabe señalar que en muchos casos el dato no es exacto por cuanto muchos operarios procedían de fuera de la comarca y se han marchado tan pronto como perdieron su empleo, por lo que no aparecen inscritos en las listas del Inem de la zona.
De este modo, el paro ha aumentado en un centenar de personas excluidos los casos de estas empresas con problemas, lo que revela que muchas industrias han dejado contratos sin renovar, pero que el grueso del problema se encuentra en los cierres, los concursos y los ERE´s. En este contexto, el presidente de la Asociación de Empresarios de Deza (AED), José Luis Vila, ya revelaba este fin de semana en una entrevista a FARO que las empresas de la comarca estaban aguantando bastante bien la crisis pese a la dureza con la que azota en la actualidad.
El primer gran problema empresarial de la crisis surgió en marzo de 2008 con el proceso concursal de acreedores del grupo Proinsa y el despido de los 325 empleados de las tres firmas del grupo. Un mes después le tocaba el turno a la agolense Ibaser, que también se declaraba en concurso con la pérdida de 15 trabajos.
El sector industrial aguantó en verano, pero en octubre la constructora lalinense Prodezco tuvo que formalizar un ERE para sus 11 empleados y un mes después sucedió lo mismo con Serrerías del Deza, aunque en este caso los 9 operarios se vieron afectados por un expediente de carácter temporal.
Para finalizar el año, el gigante del textil Géneros de Punto Montoto comenzaba su proceso de crisis con un concurso de acreedores que luego daría paso a un ERE temporal y en la actualidad sigue luchando por salir adelante con una regulación de empleo acordada y a punto de salir adelante con 111 trabajadores despedidos. Esta firma es casi la única concursada de Galicia que sigue abierta.
La entrada de 2009, aunque muy dura a efectos de paro, fue tranquila para las empresas, aunque en marzo la cruceña Industrias Guerra decretaba un ERE temporal para 60 personas y en mayo la lalinense Herfersum echaba el cierre y certificaba la marcha de diez personas. El verano volvió a ser tranquilo como en 2008, pero la llegada del otoño provocó la clausura de la rodeirense Granitos Monte Faro (32 operarios), un ERE en Hermanos Toimil que despedirá a 4 personas y dejará sin empleo temporalmente a 20 durante 4 meses y el cierre de la firma silledense Cerramientos, filial de Cometal, con 7 empleados.