ÁNGEL GRAÑA - LALÍN
Tiene un solo naranjo pero le ha bastado para contemplar un fenómeno poco habitual. Luis Montoto Sanmartín, más conocido como "Lilo", se quedó asombrado esta semana cuando fue a pesar una de las naranjas que dio su árbol. Ni más ni menos que 700 gramos marca la báscula cuando se le coloca un ejemplar que, por supuesto, no ha dejado indiferente a nadie en el domicilio de Lilo. El propio dueño tampoco sabe muy bien qué hacer con la naranja gigante aparecida en su huerta particular, aunque apenas disimula una satisfacción personal por ser uno de los pocos que pueden contar con tener una fruta de este descomunal peso.
Poco importa dar con la razón que puede explicar el nacimiento de la naranja gigante de Santa Eulalia de Losón. En casa de los Montoto desconocen si alguien utilizó en su momento un abono especial para conseguir que el fruto adquiriese esas dimensiones. Claro que desde hace algún tiempo en diferentes puntos del mundo aparecen naranjas similares a las de Lilo como, por ejemplo, las que cultiva un argentino de San Lorenzo llamado José Armendáriz, poseedor de un naranjo de una variedad conocida como "de ombligo" que le otorga frutas de 500 y 600 gramos de peso. Según su propietario la fruta al paladar es muy dulce y, al igual que en el caso dezano, asegura que no recibe ningún tipo de fertilizantes.
Sea como fuere, en O Corpiño estos días no se habla de otra cosa y no falta quien apuesta por exprimir el fabuloso ejemplar de Lilo para hacerse con una buena cantidad de naranjada que podría repartirse entre el vecindario del afortunado recolector. Es la única forma de comprobar si, como dicen en Argentina, esta variedad tiene un gusto tan agradable.