SILVIA ALENDE - FORCAREI
Inconfundibles por su sabor, textura y utilidades. Así son los cogumelos, producto al que ayer Soutelo de Montes rindió de nuevo tributo, tal y como viene sucediendo desde hace 11 años. La Praza do Gaiteiro fue el entorno elegido para celebrar esta XI Festa do Cogumelo, bajo una carpa que protegía del frío y la lluvia típicos de noviembre y que en la pasada mañana se dejaron notar con fuerza. Las actividades de este homenaje a las setas se desarrollaron desde bien temprano, iniciándose con la salida de los ciclistas y caminantes participantes en sendas rutas por las inmediaciones del lugar. Mientras tanto, los fogones se apuraban para preparar cientos de raciones de cogumelos con callos, cogumelos con arroz y jabalí y cogumelos con patatas y jabalí. Según datos de la organización, se repartieron unos 600 menús entre los participantes, que se disponían en hileras para hacerse con estos manjares.
Las cazuelas hervían y los visitantes iban haciendo entrada en el recinto. A ambos lados de este emplazamiento, variados puestos ofrecían productos naturales y artesanos. Sin duda, era una mesa situada en el centro del lugar la que atraía la mayoría de las miradas. Y no es para menos, pues sobre ella podían verse auténticas creaciones, dignas de los más afanados artistas. Todas ellas optaron a premio en diferentes categorías de un concurso pensado para elegir a la mejor cesta de setas de la fiesta. Un tribunal constituido al efecto fue el encargado de dictaminar cuáles eran las mejores. En la categoría de adultos, una "casita" confeccionada con cogumelos fue la que cautivó al tribunal. Su vistosidad, originalidad, diseño y presentación no pasaron desapercibidas y convirtieron a su dueña en la primera premiada, que recibió un trofeo de manos del alcalde, David Raposeiras, y un cheque por valor de 240 euros. Otros dos galardones de 150 y 90 euros distinguieron al segundo y tercer mejor trabajo. En esta ocasión, no se presentaron cestas de setas en la categoría infantil, aunque sí otros trabajos realizados con productos naturales. Por ello, el jurado decidió conceder los dos premios existentes en este nivel a las únicas dos creaciones infantiles entregadas. Asimismo, hubo premio para una simpática campesina confeccionada con calabazas a la que no le faltaba detalle. Ni su falda y manto típicos en la mujer del agro gallego ni una carretilla de madera llena de productos del campo. Su creador recibió 30 euros y un gran aplauso del público. Los puestos de venta presentes en el evento optaban también a premio. En esta categoría, se premió al de A Hortiña A Ponte por su labor "na promoción dos productos ecolóxicos", que compartió su galardón con la comisión de fiestas de Soutelo. Pero los premios no se acabaron aquí. Hubo tiempo aún para uno más, impulsado por la Asociación de Comerciantes e Empresarios de Forcarei (ACEF), que regaló una cena para dos personas a José Manuel Garrido. Un vecino de Puxín deleitó el final de esta entrega de premios al son de una gaita muy particular, pues el instrumento estaba confeccionado con huesos de ternera. "Mentres poida seguirei vindo", relató el artista. Un año más, en Soutelo de Montes se honró a un producto de mil caras, el cogumelo.