XAN SALGUEIRO - SILLEDA
Los máximos responsables del nuevo gobierno de Silleda mantuvieron durante esta semana reuniones con distintas empresas que prestan servicios al ayuntamiento para retomar asuntos pendientes del anterior mandato. Una de ellas fue con Mario Santos, responsable de zona de Espina y Delfín, compañía adjudicataria del servicio de abastecimiento de agua, saneamiento y depuración. Por parte del ejecutivo municipal, concurrieron la alcaldesa, Ofelia Rey Recimil, y su teórica mano derecha, Javier Presas Saborida.
Este primer encuentro con la concesionaria del agua, celebrado el pasado miércoles, concluyó sin ningún tipo de avance. Únicamente sirvió para poner en conocimiento de la alcaldesa la situación en que se halla el contrato con la empresa, los precios del suministro y el importe de la deuda contraída.
El propio Mario Santos comentó en la reunión que la compañía había realizado varios estudios, a petición del equipo de Paula Fernández Pena, sin que se llegase a adoptar "ningunha decisión definitiva". Tras esta primera toma de contacto, Espina y Delfín hará llegar al concello los estudios llevados a cabo, quedando pendiente una próxima reunión para analizar con detalle todos estos puntos.
Cabe recordar que el precio del recibo del agua en Silleda –adjudicada durante los gobiernos del Partido Popular– es uno de los más caros de Galicia y, desde luego, es mucho más elevado que el de municipios vecinos como Lalín, A Estrada o Vila de Cruces, unos con más y otros con menos población. Así, mientras en Trasdeza un recibo trimestral de bajo consumo ronda los 50 euros, en la capital dezana y en la estradense se queda en la mitad. Rey indicó que quiere rebajar el agua, pero no cómo lo hará. Sí apuntó su intención de suprimir la mesa que daba voz a los colectivos sociales.