REDACCIÓN - LALÍN
El sindicato Unións Agrarias movilizará mañana a más de un centenar de delegados sindicales y ganaderos para la concentración ante la nave que posee la empresa láctea Reny Picot en Navia de Suarna (Asturias). La protesta obedece a la “falta de vontade e de iniciativa” de esta industria para cumplir el acuerdo lácteo firmado en julio. El sindicato quiere además denunciar públicamente la “extorsión á que son sometidos os gandeiros galegos por parte da industria láctea asturiana, unha situación parella á vivida tamén polos produtores que venden o seu leite a Río e Celta”, señalan.
Las tres industrias mencionadas protagonizan un “sabotaxe do acordo lácteo” que también ejercen otras firmas, bien agotando el tiempo máximo para la firma de dichos contratos o bien ofertándoles a sus productores un convenio con precios por debajo de los que indica el mercado. Por este motivo, desde Unións Agrarias se espera que la Consellería de Medio Rural tome cartas en el asunto y cree una subcomisión de seguimiento para comprobar que, en efecto, se cumplen las pautas suscritas por todo el sector el pasado 20 de julio.
Demandas a la Xunta
Respecto al gobierno gallego, la sindical ganadera también echa en falta que los presupuestos autonómicos carezcan de un plan estratégico “que priorice o desenvolvemento do sector primario en Galicia, reequilibrando as carencias do mesmo en apartados como infraestruturas, servizos públicos, desequilibrio territorial ou políticas de prevención de incendios”. Además, desde el departamento que coordina Samuel Juárez debe apostarse por el desarrollo económico de las cooperativas. En lo que concierne al Ministerio de Medio Ambiente, Rural y Marino, el sindicato ya ha denunciado en varias ocasiones el incumplimiento de las industrias para hacer cumplir el mencionado pacto. De hecho, en los tres meses que éste lleva vigente sólo se han firmado 1.363 pactos, “unha cifra claramente insuficiente” si se tiene en cuenta que estos convenios supone una producción de 562.000 toneladas de leche. Además, los mayores grados de evasión de dicho acuerdo se producen en la cornisa cantábrica así como en Asturias, Galicia y Castilla y León, por lo que se pide al MARM que inste a los gobiernos regionales a controlar que se suscriban más acuerdos entre productores e industrias, que garanticen un precio mínimo –revisable– en origen y que suponga además una garantía de recogida para las explotaciones.