ÁNGEL GRAÑA - LALÍN
La Ibense nació en Lalín en el mismo local que hoy en día ocupa otro establecimiento popular como es la marisquería El Asturiano. Entonces, cuando despuntaba el desarrollismo en todo el territorio nacional, los hermanos Antonio y Francisco Domínguez se dedicaban a expender hielo, asar castañas en la archiconocida locomotora de hierro que después vendían entre su clientela y, sobre todo, a fabricar unos helados de cucurucho que pronto adquirieron reconocimiento entre los vecinos de un incipiente Lalín. El negocio de la calle Rosalía de Castro, que primero se llamó La Ibense como otras tantas históricas heladerías de dentro y fuera de Galicia (en Vigo todavía se conserva una con ese nombre en la Avenida de Las Camelias que tuvo su época dorada también la década de los 60 en otro punto de la ciudad), se quedó pequeño antes de lo que pensaban los hermanos Domínguez. La afluencia de público y la fama adquirida por sus sorbetes transcendió el municipio y ambos pasaron a ser conocidos por el sobrenombre de "os heladeros" por toda la comarca.
Fue en 1975 cuando Antonio Domínguez se estableció por su cuenta en el número 3 de la calle Pardo Bazán para ampliar su oferta hostelera entre la cada vez más extensa clientela, mientras que su hermano seguía en la primera ubicación del negocio. Los cucuruchos de 15 y 25 pesetas se convirtieron en los buques insignia de una casa que pasó a llamarse O Heladero en honor al apodo puesto por el público. Asimismo, los helados de corte de 15, 25 e incluso 50 pesetas de la época también se hicieron famosos entre los visitantes de un café bar que entre los 70 y los 80 se convirtió en el auténtico "meeting point" de la juventud lalinense, donde se quedaba los fines de semana para iniciar una tarde de asueto.
Antonio y su esposa Angelita Carballo ya saben que su hijo José Antonio les ha preparado una fiesta muy especial el día anterior a la próxima Feira do Cocido. El objetivo es homenajear a unos padres que consiguieron sacar adelante un local emblemático en la hostelería de Lalín. Hoy, medio siglo después el fundador de la popular heladería situada en el número 3 de la calle Pardo Bazán agradece a su vástago la idea de organizar una multitudinaria fiesta para los jóvenes con motivo del aniversario de O Heladero.