DANIEL FERNÁNDEZ - LALÍN
Los sindicatos de los trabajadores de Géneros de Punto Montoto lamentaron ayer la situación de incertidumbre que vive la plantilla por culpa de la Xunta, que sigue sin hacer efectivo el dinero necesario para garantizar las indemnizaciones de los 111 despedidos y que tiene bloqueada la puesta en marcha del Expediente de Regulación de Empleo (ERE) acordado.
Las centrales criticaron la situación "kafkiana" de los empleados, ya que tienen que acudir a trabajar pese a que se saben despedidos y no se atreven a quedarse en sus domicilios, ya que "non se fían" de que les perjudique el cobro de las indemnizaciones pactadas, cuyo montante global asciende a 1,35 millones de euros.
En todo caso, fuentes sindicales revelaron que sus informaciones apuntan a que esta cantidad será aprobada mañana por el consejo rector del Instituto Galego de Promoción Económica (Igape) y posteriormente tendrá que trasladarse al juzgado para que su titular dé su conformidad y pueda aplicarse el ERE. "Ata que a xuíza non dicte o auto non poden deixar de traballar, e a partires de aí xa se considerarán despedidos aínda que logo tarden uns días en cobrar", comentaron los sindicatos.
Eso sí, las centrales no se muestran sorprendidas con este retraso y revelaron que, cuando se negociaba el ERE, ya contaban con que el mismo no se podría aplicar hasta mediados de noviembre. Así, pese a que trataron de agilizar al máximo las negociaciones, que llegaron a vivir momentos de bloqueo, para que la regulación de empleo pudiese arrancar el 31 de octubre, ya se dieron cuenta de que cumplir con esa fecha iba a ser imposible por la compleja tramitación.
En términos parecidos, aunque un poco más optimista, se mostró ayer la empresa, que dio por sentado que el dinero se hará efectivo el próximo viernes. De cumplirse estas previsiones, es bastante posible que el ERE comience a implantarse la próxima semana, aunque aún así se causaría cierto trastorno, ya que se debería asumir el sueldo de los 111 empleados que van a ser despedidos por su trabajo en esta primera semana del mes.
A partir de ese momento, Montoto abrirá una nueva etapa con un plan de viabilidad en marcha, una plantilla de 129 personas y unos fondos de 6,5 millones de euros aportados por la Xunta y la banca. Con ello, se pretende estabilizar la empresa, superar su deuda de unos 20 millones de euros y garantizar su futuro en el mercado.