DANIEL FERNÁNDEZ - LALÍN
El Concello de Lalín está consiguiendo reducciones del consumo energético de un 50% en zonas muy concretas del casco urbano donde se ha implantado un sistema experimental de ahorro, según confirmó el regidor local, Xosé Crespo, que tiene entre sus pretensiones inmediatas la reducción de la factura eléctrica del municipio, cifrada en unos 600.000 euros anuales, especialmente en los actuales tiempos de crisis aunque también de cara al futuro.
En concreto, los sistemas de ahorro energético se han instalado en los alumbrados públicos del paseo peatonal del Pontiñas y en la ecovía de la calle B y los resultados iniciales son positivos, por lo que todo apunta a que se irán extendiendo por el resto de zonas del casco urbano para ir rebajando la factura eléctrica. "Están dando os seus froitos", admitió Crespo sin entrar por ahora en más detalles.
No obstante, esta positiva cuestión de índole económico pero también medioambiental no augura que el resto del mandato en esta materia sea fácil para el gobierno local. A raíz del pleno del pasado jueves, donde José Manuel Brea se estrenó con una moción sobre la implantación experimental de un sistema de gestión, se percibió que la oposición tiene muchas cuentas pendientes que exigir al gobierno en esta materia.
Los socialistas, que no fueron críticos con Brea e incluso aprobaron su propuesta por una cuestión de confianza, enumeraron una larga lista de deberes que comenzó por la exigencia de que se recupere la elaboración de la ordenanza medioambiental. Esta normativa, anunciado desde la época de Xosé Iglesias como edil y que quedó paralizada bajo el mandato de Román Rodríguez, incluía sanciones a los lalinenses que no acometiesen un correcto reciclaje de residuos con el objetivo de reducir la elevada factura a pagar a Sogama. No obstante, las siempre impopulares multas y otras cuestiones técnicas la acabaron arrinconando en un cajón. Además, y relacionado con el ahorro energético, el PSOE pidió control para que no haya "derroche" de alumbrado en unas calles mientras otras permanecen a oscuras.
Por su parte, el BNG no fue tan condescendiente y, tras atacar duramente a Brea por su "incapacidade" y por mantener una línea continuista, lamentó que el compromiso del gobierno con el medio ambiente "sexa cero". Así, el Bloque no va a ni siquiera a conceder el margen de la duda por el cambio de edil.