ALFONSO LOÑO - LALÍN
El Concello de Lalín destinará buena parte de los 1,8 millones del plan anticrisis de la Diputación a la mejora de la red viaria municipal y el grueso de estos fondos se empleará en arreglar un considerable número de pistas rurales que se encuentran en mal estado. El alcalde, José Crespo, realizó ayer este anuncio después de una reunión con su grupo de gobierno e indicó que la actuación se realizará con distintos materiales en función de los accesos a cada una de las pistas. El gobierno local también pondrá en marcha con estos fondos un plan de ahorro energético, consistente en la reposición de farolas para disminuir su consumo eléctrico, contratará el cierre perimetral del campo de fútbol municipal, que se encuentra en algunos tramos bastante deteriorado, y destinará 68.000 euros a la conclusión de la cúpula del observatorio y la compra de un telescopio para esta dependencia anexa al museo Ramón Aller.
La última actuación prevista, por el momento, prevé una remodelación integral de las señales y placas de calles del casco urbano, a la que se destinarán unos 100.000 euros. "Aínda que sabemos que, ao final, estes fondos van ser insuficientes", dijo Crespo. El proyecto comprende la instalación de las placas con los nombres de las rúas, que serán instaladas en viviendas, mientras que en las zonas sin urbanizar se apostará por colocar banderines con la nomenclatura de las calles. También se colocarán indicadores en las circunvalaciones y se retirarán carteles en los puntos donde haya demasiados, que puedan restar visibilidad a los conductores. Con esta medida, el concello pretende favorecer la identificación de las calles a los ciudadanos y salvar algunos inconvenientes que surgían en los envíos postales. No obstante, el alcalde se mostró receptivo a convocar la comisión del callejero, que fue reclamada en numerosas ocasiones por el BNG, aunque rehusó determinar una fecha concreta para la reunión con los portavoces municipales.
Derribo aplazado
Por otro lado, el mandatario confía en que en próximos días se pueda llevar a cabo la demolición del inmueble anexo al consistorio. Achacó el nuevo derribo, previsto para ayer, a pequeñas trabas de índole administrativo que están siendo solventadas por parte de los técnicos municipales. "É evidente que o derrubo cumpre con todos os requisitos legais, o contrato coa empresa que o fará está en regra, conta con aval correspondiente e, polo tanto, agardo que se faga próximamente", señaló, y dijo que el aparejador municipal está ultimando la actuación con la firma adjudicataria de los trabajos. Ayer, por segunda vez en una semana, tenía previsto iniciarse la demolición que pesa sobre este inmueble, en un proceso judicial que enfrenta a dos particulares y que se originó hace más de dos décadas. En los últimos años hubo varios intentos frustrados de demolición, al renunciar varias empresas que habían concurrido al concurso.
Por otro lado, la junta de gobierno recibió una comunicación del Juzgado de lo Contencioso Administrativo Número 2 de Pontevedra, relativa a la impugnación presentada por el concello sobre la tasación de costas en el proceso abierto por la constructora Bruesa, una de las firmas que comenzó con el proyecto constructivo del Lalín Arena. La sala estima parcialmente la impugnación presentada por el concello, aunque esta decisión es recurrible. También acordó contratar con la empresa Cespa el servicio de entrega y gestión de voluminosos hasta el 31 de diciembre, estableciendo un precio de 159 euros por tonelada de residuos retirados. La firma del municipio coruñés de Cerceda había presentado la oferta más ventajosa.
Guardería
Por otro lado, Crespo anunció un convenio con la Xunta por 48.000 euros para la dotación de calefacción a la guardería del polígono, de los que el concello aportará el 20%; otro acuerdo con Educación, de 29.000, para un programa de atención a los escolares fuera del horario lectivo y el alquiler de un coche para Servizos Sociais por un importe máximo de 29.000 euros.