REDACCIÓN - LALÍN
El sindicato Unións Agrarias solicitó ayer que se organicen nuevas batidas de jabalíes en las comarcas de Deza y Tabeirós-Montes para evitar posibles daños producidos por estos animales en los cultivos, pues ya ha habido numerosos estropicios en las cosechas de los agricultores a lo largo de los últimos meses.
La organización agraria señala, además, que en la zona de Deza "é preciso desbloquear a prohibición de realizar batidas en zonas restrinxidas na actualidade, posto que se están a converter en refuxos destes animais". Señalan el caso concreto de la parroquia de A Veiga, en especial del lugar de Carballeda, y de la aldea de Erbo (Palmou) como algunos de los espacios donde estas limitaciones deben someterse a revisión. Así lo corroboran algunos de los cazadores participantes en la segunda batida realizada el pasado sábado y que concentró en los montes de Rodís, Palio o Raña a varios aficionados. "Despois de varias horas seguindo cos cans o rastro dunha femia e varios ranchos, estes cruzaron a carretera e foron parar á zona restrinxida de Palmou como se soubesen que alí non iamos poder dar con eles", asegura uno de los participantes.
El colectivo recuerda, asimismo, que "só o ano pasado os agricultores pontevedreses perderon máis de 400.000 euros polos danos causados nas súas colleitas". Desde Unións prevén que esta cifra se vea incrementada este año, si no se establecen medidas para frenar y paliar el avance de los jabalíes, ya que la tendencia observada en los años anteriores así lo augura.
Los cultivos más afectados han sido fundamentalmente el forraje y el maíz, que han supuesto más del 50% de los pagos por daños. El sindicato tiene previsto presentar formalmente una petición dirigida a la Consellería de Medio Rural para solicitar la correspondiente autorización en estas zonas restringidas después de que la iniciativa fuera acogida con "certa predisposición" por parte de la Sociedad de Cazadores de Lalín.
Las actuaciones de estos animales en las fincas de la zona han motivado que los propietarios intenten impedir que éstos se adentren en sus cultivos mediante la colocación de cierres electrificados con pastores o artilugios que puedan disuadirlos. Sin embargo, vecinos de Silleda, Vila de Cruces, Lebozán o A Veiga, entre otros, han sufrido la visita de estos cuadrúpedos este año, a pesar, en muchos casos, de la proximidad de las fincas a los núcleos poblados o carreteras.