ALFONSO LOÑO - SILLEDA
El secretario xeral de los socialistas gallegos, Manuel Vázquez, acudió ayer a Silleda para arropar al gobierno local, que se enfrentará a una moción de censura de la que tan sólo falta por confirmar su fecha exacta de presentación. El dirigente y una amplia representación de ediles y cargos del partido en la comarca respaldaron a la alcaldesa, Paula Fernández Pena, y exigieron al PP que suspenda una censura que se gestionó definitivamente durante el verano, después de negociar con los dos ediles no adscritos que habían concurrido en la candidatura del PSOE y que abandonaron el gobierno por discrepancias con sus compañeros de partido. Vázquez culpó a los presidentes del PP estatal y gallego, Mariano Rajoy y Alberto Núñez Feijóo, de amparar la moción, les exigió que paralizasen el proceso y responsabilizó al presidente provincial, Rafael Louzán, de ser el "motor" de la iniciativa.
El líder socialista no escatimó elogios a la alcaldesa, recordó que accedió al gobierno hace dos años "cun concello na bancarrota" y precisó que el PP promovió desde 1992 diez mociones de censura en la provincia, cinco de ellas "con Rajoy como presidente nacional", dijo. Durante su intervención reclamó a los populares que el caso de Silleda sirviese para poner de manifiesto su firme repulsa a este tipo de claros casos de transfuguismo e incluso acusó a Louzán de "financiar indirectamente desde a Deputación provincial as mocións de censura", en alusión a los casos de Mos o Gondomar. "Debemos parar a compra de edís socialistas, ponéndolles prezo e soldo, polo que imos defender a alcaldía de Silleda con todos os argumentos legais posibles", advirtió.
Vázquez ironizó sobre la próxima "romería popular" del día 26 en Silleda en la que, a su juicio, se escenificará la celebración de la moción de censura "como un insulto á democracia", y anunció que su partido movilizará a la militancia para la manifestación del domingo, promovida por el colectivo Avanza Trasdeza y apoyada desde el Concello de Silleda contra la censura. "Todos os concelleiros, militantes e simpatizantes do PSOE en cada esquina de Galicia somos agora Paula, a mellor alcaldesa que tivo Silleda e unha persoa que se convertiu nun referente para o noso partido", destacó. El dirigente socialista también quiso recordar la anterior etapa del PP en la administración local y mencionó la elevada deuda que provocó la gestión de los gobiernos populares, "nun concello onde non había depuradoras, na bancarrota e na que había impagos tan coñecidos como no caso de Sogama e nos que nos caixóns do concello estaban cheos de facturas sen pagar".
La intervención de Pena se centró en clave local y la mandataria admitió por primera vez públicamente que su partido disponía de los argumentos suficientes para pensar que "agora a moción se presentará". La alcaldesa, que gobierna con otros dos ediles de un total de 13 en la corporación, reconoció que esta situación no era nueva para su partido y destacó que esta era la quinta vez que el PP se había propuesto arrebatarle el poder mediante una moción de censura. Aseveró que el PP local y los ediles Javier Cuiña y Ofelia Rey –que será designada alcaldesa– negociaron este verano las condiciones del pacto y dijo sentir curiosidad por conocer a qué tipo de acuerdos habían llegado ahora. Pena afirmó que la censura no está amparada por graves problemas en la gestión municipal, como así se pretende hacer ver desde las filas populares, ya que, en ese caso, la moción pudo haberse presentado durante la primera etapa de su mandato y no cuando resta poco más de un año para las elecciones locales. "Non hai quen diga que a rapaza non traballa", dijo sobre sí misma, e indicó que con el PSOE en el gobierno local, Silleda había comenzado a recuperarse de la desafortunada gestión que hizo el PP durante los últimos años. "Cando esta vila comezaba a levantar cabeza e a respirar, volvemos retroceder", dijo.
Manejar los tiempos
La mandataria acusó a los promotores de la censura de tener cerrado el acuerdo y ocultarlo hasta el próximo día 26 "para non sentir socialmente o peso da moción" y despistar así la atención hasta que el proceso concluya con el registro del pacto en el concello. Pena reclamó a la ciudadanía que acuda en masa a la movilización y mencionó que en los últimos días recibió numerosas llamadas de apoyo reclamando su continuidad al frente de la administración local. La regidora concluyó su intervención con una sonora ovación de militantes, ediles –entre los que se encontraban los alcaldes de A Estrada y Rodeiro, José Antonio Dono y José Vence–, una amplia representación de los socialistas dezanos o el coordinador provincial, Modesto Pose.
La estructura del PSOE trasdezano comenzó ya a preparar la manifestación del domingo con la pegada de carteles en rúas de Silleda y A Bandeira, que también se repartirán en las parroquias para animar a la ciudadanía a acudir este acto de protesta. Aunque el momento es más que delicado para el grupo de Fernández Pena, el líder de los socialistas gallegos quiso animarlos en la mañana de ayer con su presencia. "Tranquilos", fue el primer vocablo que pronunció Vázquez cuando fue recibido por la alcaldesa y otros cargos de su partido en la comarca.
El Partido Popular se defendió ayer de las acusaciones del dirigente autonómico socialista a través de su secretario comarcal. José Crespo destacó que "os problemas do PSOE de Silleda xurden por desavenencias internas do partido e non pola intervención do PP", dijo. Lamentó las declaraciones de Vázquez y recordó que los socialistas accedieron al gobierno trasdezano con seis ediles, "estando agora só tres deles" y preguntó si su partido tenía alguna responsabilidad "nas desavenencias e discrepancias entre a alcaldesa e os concelleiros Javier Cuiña e Ofelia Rey, quie remataron co distanciamento entre a rexedora e un histórico do seu partido como o edil Gerardo Lázara", manifiesta. Crespo también quiso defender a Rafael Louzán, al que definió como una de las personas que "ao longo da súa traxectoria política", más habían ayudado al municipio trasdezano.