SILVIA ALENDE - A ESTRADA
Mueblistas de A Estrada presentes en la XXIII Feira do Moble de Galicia señalan que hasta un 25% de la totalidad de ventas anuales puede derivarse de contactos efectuados durante la celebración de este evento comercial que organiza la Fundación de Exposicións e Congresos. Según apuntan parte de los representantes del sector, la importancia de la feria no se debe tanto a las ventas directas que se materializan estos días sino a su potencial repercusión en los meses posteriores.
En este sentido, se concibe al certamen como un "escaparate imprescindible" a la hora de mostrar al público las diferentes tendencias y diseños por los que se apuesta desde A Estrada, tal y como se expresó por ejemplo por parte del responsable de Muebles El Zar en la pasada jornada. Se trata, asimismo, de un modo de abrir el mercado a nuevas zonas debido a la muy diversa procedencia de los visitantes de la feria, algo que según apuntan, no sería posible sin la existencia de un evento de estas características. "É a posibilidade de darse a coñecer", se explica desde Pose Mato en referencia a las potencialidades de expansión que se consiguen. Así se destacó además desde una empresa de Lalín presente por primera vez en esta cita que el concello tiene con el mueble. Acude público de muy diversos puntos pero sobre todo de la comunidad gallega, que busca en A Estrada la oportunidad de observar en un mismo espacio las diferentes opciones que oferta cada firma comercial.
"A xente ven e sobre todo pide presupostos", se afirma desde Muebles Puga. Según se explicó, la mayoría de los visitantes acude hasta la Feira do Moble de Galicia para conocer tanto los estilos allí expuestos como el precio de las diversas composiciones. Sin embargo, son pocos los que se deciden a realizar las compras en el momento, tal y como comentaba ayer una representante de Muebles Mato.
Por otra parte, la feria se considera además "unha axuda para afrontar a crise". Desde algunas firmas se reconoce que en los últimos tiempos se viene notando una considerable diminución de facturación total respecto a años anteriores y que este certamen se ve desde el sector como una esperanza en el repunte de ventas a partir del mes de septiembre, en base sobre todo a los contactos efectuados. Ante el actual contexto de crisis económica generalizada, los mueblistas han sabido adaptar su "escaparte". Por ello, este año se ha apostado, quizás más que en otras ocasiones, por un tipo de mueble que, "sin perder en calidade", se adecue a las circunstancias del público. En cuanto a las preferencias actuales de la clientela se indica que "hai de todo" pero que en general se pide "un moble máis económico" o incluso se acude para buscar "pezas concretas que lles faltan", controlando así más el gasto que en pasadas ediciones.
Asimismo, desde algunas otras firmas presentes en la feria se ha matizado que los contactos que se establecen en esta semana representan algo menos de un 25% de las ventas que se materializan a lo largo del año, cifrando esta cantidad en aproximadamente un 20 o incluso un 15%.
En cuanto a las expectativas que genera esta edición del evento ferial entre el empresariado estradense, apuntan los mueblistas locales que aún es pronto para hablar de resultados y que éstos dependerán mucho de la afluencia de visitantes que se consiga, dato que consideran similar al de anteriores certámenes. Sin embargo, en esta línea se expresa también que los datos de público obtenidos en el pasado fin de semana han sido favorables, por lo que se espera que las cifras puedan repetirse en próximas jornadas de la Feira do Moble.