REDACCIÓN - LALÍN
El Concello de Lalín está ultimando el proceso de derribo de la vivienda anexa al consistorio que es propiedad de José Barcala Areán y sobre la que pesa una sentencia firme de demolición cursada por el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG).
En principio, ayer se iba a proceder al derribo efectivo de la casa, según había anunciado el alcalde lalinense, aunque finalmente volvieron a incumplirse las previsiones en este asunto. De este modo, los trabajos de ayer se limitaron a la elaboración de un protocolo de daños, que sirve para evaluar el estado de las viviendas anexas a la que va a ser derribada con el propósito de evitarles perjuicios y desperfectos en forma de grietas o equivalentes.
Así las cosas, en el concello confían que en todo caso la resolución de este asunto y el cumplimiento de la sentencia se hará efectivo mañana, fecha en la que se espera que entren las palas y demás maquinaria siempre que no aparezcan nuevas complicaciones en este asunto.
Cabe señalar que el proceso de derribo de esta vivienda está siendo complejo, ya que el primer intento data de julio de 2007, pero por aquel entonces se tumbó ya que faltaba la orden desalojo. Durante dos años el procedimiento se enquistó, pero un nuevo auto judicial más firma obligó al concello a actuar con celeridad. Así, se fijó como fecha del derribo el pasado 4 de agosto, pero el asunto se ha ido retardando por mediciones y protocolos y ya ha pasado casi mes y medio desde la fecha fijada. Los problemas también llegaron a las obras, ya que el primer concurso quedó desierto y ahora se ha cambiado la adjudicataria.