ANA CELA - A ESTRADA
El Ejecutivo Central estudia los problemas detectados en el proceso de expropiación para la construcción de la variante de la N-640 a su paso por el término municipal de A Estrada. Así lo indicaron fuentes pertenecientes a la Delegación del Gobierno en Galicia, que añadieron que el delegado, Antón Louro, está al corriente de que el alcalde estradense, José Antonio Dono, dio traslado de esta problemática al ministro de Fomento, José Blanco, durante su reciente visita al túnel para el Tren de Alta Velocidad (TAV) en Castro. En ese mismo momento el regidor local hizo partícipe a Blanco de que algunas de las propiedades afectadas se encuentran mal identificadas, error que también se hace extensivo a sus propietarios.
De igual modo, desde la Delegación del Gobierno en la comunidad gallega se afirmó que la actuación se licitará este año, tal y como había anunciado el propio Louro el pasado mes de julio, momento en el que acudió al municipio para supervisar las obras a las que se destinó la aportación económica que correspondió al concello del Fondo Estatal de Inversión Local (FEIL).
Desde esta delegación no se tiene constancia, por el momento, de otras noticias en relación a la concreción de la esperada circunvalación, un vial que está llamado a liberar del tráfico pesado al centro de la villa, contribuyendo a descongestionar una de las principales arterias de la localidad. En todo caso, el Gobierno estudiará también –el ministro sugirió a Dono futuros contactos en este sentido de la administración municipal con el departamento que dirige– la petición cursada por el ejecutivo local de que la obra de la variante comience por el tramo entre Matalobos y Toedo. De este modo, defiende el gobierno que encabeza José Antonio Dono, se podría iniciar la ejecución de la infraestructura al mismo tiempo que se modifica el enlace final con la N-640, teniendo en cuenta que el concello mostró desde hace tiempo su deseo de que se evite el complicado entronque que ahora se proyecta a la altura de Callobre.
En cuanto a la expropiación de bienes afectados, el alcalde llegó a reconocer que pudo haberse utilizado un catastro "anticuado". Después de que algunos vecinos recibiesen cartas por este proceso, el ejecutivo quiso tranquilizar a la ciudadanía y aseguró su pretensión de contactar con Fomento. Las informaciones oficiales citaban 486 bienes afectados en el municipio estradense por esta obra, una superficie total de 620.479 metros cuadrados.