DANIEL FERNÁNDEZ - LALÍN
Los actos vandálicos vuelven a repuntar en la capital dezana, una situación que suele repetirse en las épocas con mejor climatología. El Concello de Lalín se va a tener que gastar más de 12.000 euros en la reparación de los desperfectos que a lo largo de los últimos tiempos se han ido produciendo en el paseo peatonal del Pontiñas como consecuencia de actos vandálicos que han afectado a todo tipo de infraestructuras, entre las que destacan las de iluminación, seguridad y ornato.
El alcalde en funciones y concejal de Obras, Camilo González Bodaño, explicó que se va a habilitar una partida económica de importancia para hacer frente a estas reparaciones, que son más destacadas en el apartado de reposición de elementos de alumbrado, con más de 11.000 euros. El concello tendrá que reponer un buen número de farola cuyas tulipas fueron destruidas y también reparar cableados y estructuras de soporte que también fueron asaltados por estos grupos de vándalos.
González Bodaño señaló que la recuperación de las piezas de los cierres del paseo y del vallado de seguridad que se han tirado en el cauce del río y en fincas aledañas también está ocasionando muchas molestias al tratarse de una tarea laboriosa, aunque bien es cierto que es menos cuantiosa desde el punto de vista económico. Una brigada estuvo recuperando muchas de estas piezas, que serán respuestas en su ubicación original, aunque en otros casos habrá que adquirir unas nuevas bien porque las anteriores fueron destrozadas bien porque no se han encontrado.
Ante esta situación, el alcalde en funciones admitió que es “moi complicado” tener vigilado el parque del Pontiñas las 24 horas del día, ya que el ayuntamiento carece de los efectivos de seguridad suficientes para esta tarea. Además, la contratación de todos los números precisos supondría una carga económica que ningún concello podría soportar.
Por ello, Camilo González insta a los vecinos que sean testigos de estos actos vandálicos que denuncien ante las autoridades estos comportamientos incívicos. Finalmente, el regidor accidental señaló que a partir de ahora se incrementará la vigilancia en la medida de lo posible en esta zona y advirtió de que los responsables de estos daños serán fuertemente sancionados, pero además se les hará responsables del importe de los desperfectos que causen sus actos vandálicos.
Esfuerzos para infligir el mayor daño posible
El alcalde accidental de Lalín, Camilo González Bodaño, calificó de “inconcebible” la falta de aprecio que los responsables de los actos vandálicos muestran con unos bienes públicos que, al fin y al cabo, son para el uso y disfrute colectivo de todos los vecinos de la villa lalinense y de sus visitantes que optan por este tramo del río Pontiñas para sus momentos de ocio y de deportes. Para el concejal lalinense, la falta de respeto que muestran con el mobiliario es tan grande que “non dubidan en facer importantes esforzos para causar o maior dano posible como amosan cas farolas e valados”.
Cabe señalar que la capital dezana cuenta con una actividad vandálica bastante importante, aunque los daños suele reproducirse con bastante intensidad durante una época y luego se apagan por un tiempo. El paseo del Pontiñas es uno de los lugares más damnificados, aunque también hay otros puntos sensibles a las gamberradas, como la Praza Europa o la Praza vila, entre otros. Estos espacios coinciden con las zonas en las que predomina el botellón en la capital dezana.
Curiosamente, hasta la fecha no se han contabilizado desperfectos masivos en la zona del auditorio y en su parque, que cuenta con numerosos y sensibles esculturas de instrumentos, pese a que está poco vigilada. Fuentes del concello mostraron su sorpresa por ello.