DANIEL FERNÁNDEZ - LALÍN
El PSOE dezano escenificó ayer su giro político en la Mancomunidade Terras do Deza, que precisamente se inició cuando alcanzó la alcaldía de Silleda y se acaba de intensificar con la llegada al sillón de Rodeiro. Los socialistas respaldaron ayer de facto la estrategia y la acción del PP al frente de la agrupación, pese que siempre se había mostrado muy crítico con la desidia popular, al aprobar los presupuestos de 2009 y la modificación de los estatutos por la salida del Concello de Dozón.
El presidente de la mancomunidad y alcalde de Cruces, Jesús Otero, defendió unos presupuestos de 255.000 euros tras crecer un 64% y admitió que por el momento la entidad sólo se dedica a maquinaria y obras, aunque se mostró convencido de que en el futuro "terás moitas máis funcións". En este contexto, indicó que espera que el presupuesto crezca todos los años entre un 30% y un 40%.
Por su parte, el PSOE, por medio de Manolo González Aller, se mostró a favor de las cuentas porque se produce "un pequeno incremento nun tempo difícil de crise", aunque reclamó una mayor variedad de servicios.
El nacionalista Francisco Vilariño razonó el voto en contra de su grupo por tratarse de un presupuesto "ficticio", que ya tiene gastado el 65% y que el resto está comprometido por la compra de un camión y la existencia de cuatro vacantes. Vilariño indicó que el papel de la mancomunidad debe ser "radicalmente distinto" al de presupuestar "a típica cacicadita" con la maquinaria y actuar de oficina del Inem por medio de la contratación.
El portavoz del BNG reclamó la elaboración de planes comarcales de servicios y recordó que en su día se financiaron estudios de los que se desconoce su contenido. Calificó la mancomunidad como "un sindicato de alcaldes" y se mostró contrario a unos presupuestos en los que echó en falta más dinero, una circunstancia de la que culpó a Otero, al que tildó de "incapaz" para gestionar el ente.
El pleno de la mancomunidad contó con la presencia de 20 representantes, entre los que estaban 12 del PP sin contar a los 2 excluidos de Dozón, 6 del PSOE (faltaban 2) y 2 del BNG (había una ausencia). Además, concurrieron todos los alcaldes, dos populares y dos socialistas, y sólo se ausentó el lalinense Xosé Crespo, que delegó en la concejala Fe Cortizo.
Precisamente, la salida de Dozón ha provocado una remodelación del pleno, que pasará de 25 a 23 miembros con una baja del PP y otra del PSOE. En principio, los populares iban a perder los dos, pero los socialistas les alertaron de que su cálculo era incorrecto ya la corporación se quedará con 13 del PP, 7 del PSOE y 3 del BNG.