Á. G. - LALÍN
Sol de justicia y calor, mucho calor, fue lo que soportaron ayer los más de 20 vecinos del lugar de Codeseda, en la parroquia lalinense de Doade, durante la primera siega organizada el Museo Etnográfico Casa do Patrón, en colaboración con el concello, en una actividad integrada en la Malla Tradicional que en 2009 se distribuye a lo largo de tres fines de semana para ganar en difusión. Sin embargo, la primera de las citas apenas atrajo después de las 17 horas a una decena de espectadores en las inmediaciones de la iglesia parroquial.
La primera siega de la Casa do Patrón contó con la presencia del director xeral de Desenvolvemento Rural, Antonio Crespo, que no dudó en remangarse para sumarse a una labor asociada a la época estival en la agricultura gallega. Tras más de una hora cortando el trigo utilizando las hoces, los voluntarios ataron los manojos para, acto seguido, depositarlos en las instalaciones del museo donde reposarán hasta el próximo día 29 de agosto, cuando tenga lugar la Malla Tradicional.
Manuel Blanco, responsable de la Casa do Patrón, se mostraba ayer optimista sobre el incremento de espectadores durante la malla tras comprobar que el buen tiempo le había jugado una mala pasada a la siega. De hecho, Blanco no duda en vaticinar una buena entrada en una jornada que comenzará con una muestra de artesanía popular compuesta íntegramente por piezas de la comarca dezana. Asimismo, tendrá un concurso de trajes de época, que concederá una estancia en el Hotel Katiuska de Silleda para el ganador. Una comida con pulpo, empanada, lacón y otros productos típicos se servirá una vez rematada la labor agrícola. La música de Os Trasnos de Doade amenizarán el sábado en la Casa do Patrón, que concluirá con juegos populares y premios para los mejores participantes.
Homenaje
Por otra parte, la X Malla Tradicional completará su trilogía el 5 de septiembre con la molienda y el cocido tradicional, que permitirá volver a ver trabajar dos antiguos molinos situados en las orillas del río Asneiro. Como principal novedad de ese día, los organizadores honrarán a los veteranos molineros de la zona de los cuales sólo cinco siguen vivos en la actualidad. En el homenaje hablará Xabier Lores, presidente de la Asociación Galega dos Muiños. Otras de las novedades de la décima edición de la malla son la presencia en la organización del colectivo Cabaleiros do Deza y la venta de miniaturas de males y panoletas a un precio simbólico.
Al final, los deseos de Manuel Blanco de buen tiempo para que el trigo pudiera madurar se cumplieron, aunque esa misma bonanza fuera la supuesta causante de la falta de público en el campo cercano al recinto sagrado de Doade. Ahora sólo queda esperar que siga luciendo el sol, pero que éste no se convierta en un obstáculo para llenar el lugar de Codeseda el día 29.