D.F./S.S. - LALÍN/AGOLADA
El Concello de Lalín va a solicitar a la Consellería de Educación la desafección de las antiguas casas de maestros del colegio Xesús Golmar de Lalín para su conversión en Viviendas de Promoción Pública (VPP). De consumarse la iniciativa, sería la tercera que se llevaría a cabo en el municipio tras las de O Regueiriño y la que se encuentra en marcha en las casas de los profesores del antiguo colegio Manuel Rivero.
El alcalde lalinense, Xosé Crespo, indicó que esta posibilidad ya se barajó durante la reciente visita del jefe territorial de Educación, César Augusto Pérez, y explicó que el proceso pasaría porque Educación revirtiera la titularidad del recinto en favor del concello. En principio no se espera que haya problemas, ya que la consellería se ha mostrado proclive y las viviendas se encuentran deshabitadas. De hecho, en la actualidad sólo existen en ese inmueble tres despachos pertenecientes al Centro de Formación Continua de Profesores (Cefocop), al que el concello buscaría un emplazamiento alternativo en el casco.
Si el concello recibiera la titularidad de ese predio, iniciaría una negociación con la Consellería de Infraestruturas, con competencia en materia de vivienda, para traspasarle la propiedad a cambio de que acometa la construcción de un nuevo edificio, con tres o cuatro alturas, destinado a pisos de carácter público.
Además, Crespo pedirá al departamento que dirige Agustín Hernández que, cuando se acabe la obra, se ceda al concello la titularidad de los bajos del inmueble para ser aprovechados para departamentos como la biblioteca municipal, el Museo da Marioneta o incluso para reubicar al propio Cefocop junto a otros usos. Cabe señalar que la opción de la biblioteca es una de las que cobra bastante cuerpo, por cuanto que la actual se encuentra encajonada y sin posibilidades de ampliación y por ahora no aparece ninguna alternativa. Hasta la fecha, se llegaron a barajar las dependencias del "Castro tecnolóxico" o los espacios públicos que quedarían en el solar del viejo Manuel Rivero, pero ninguna de ellas se ha tratado de modo firme.
La apuesta del concello lalinense por otro proyecto de viviendas públicas coincide con uno de los peores momentos de los sectores de la construcción y las inmobiliarias en el municipio, que tienen muchos problemas para vender pisos y que llevan meses sin pedir prácticamente licencias para obras nuevas. "Algo é algo", exclamó ayer Crespo al anunciar la petición de una modificación de una licencia para viviendas unifamiliares en el área de reparto (AR) 23. Aun así, el concello confía en que se superará este mal momento y quiere tener bolsas de suelo y proyectos para entonces.