SEHILA RODRÍGUEZ - LALÍN
Los vecinos de la parroquia de A Veiga sufren, desde hace algún tiempo, los destrozos provocados por el jabalí en sus campos de cultivo. El malestar que padecen los afectados radica en la falta de soluciones para impedir esta situación.
Los perjudicados aseguran que ya han probado todos los métodos posibles para ahuyentar al animal, sin obtener ningún resultado. Los propietarios de los terrenos son conscientes de que la presencia del jabalí en sus tierras ya se pudo notar el verano pasado, aunque afirman que los destrozos se han incrementado. Desde la siembra del maíz, en el mes de mayo, han notado que el número de cerdos salvajes que vagan por sus campos ha aumentado con respecto a la pasada temporada.
Los vecinos se lamentan de la falta de medidas para espantar al animal, puesto que llega a acercarse a los aledaños de las viviendas con total impasibilidad. Algunos afectados incluso han visto al jabalí durante el día. La queja principal radica en la falta de medios, pues no existe modo de parar sus destrozos. Los vecinos han colocado pastores pero en terrenos que ocupan hectáreas, esta tarea resulta trabajosa y muy costosa.
Los afectados han solicitado batidas para intentar acabar con esta situación, pero se trata del tiempo de cría de estos animales, por lo que hasta el mes de septiembre no contarán con la oportuna autorización. Comentan que no cuentan con ninguna medida factible, pues lo han intentado todo, desde máquinas de disparo hasta faroles sin obtener resultado alguno. La situación de los campos de cultivo víctimas del destrozo tampoco intimida al animal, pues se encuentran próximos a la N-640, en una vía con bastante tráfico de circulación.
Los afectados hacen un llamamiento a Medio Ambiente para que les ofrezcan alguna solución. Se lamentan de que, además de la crisis que afecta al sector, su trabajo no sirva de nada después de invertir esfuerzo y dinero en unos cultivos inservibles. La situación se complica especialmente ahora, cuando comienza a brotar la espiga. Los vecinos anhelan alguna solución puesto que las indemnizaciones no resultan convenientes. Como afirma uno de los afectados, "o tempo e traballo que custa xuntar todo o papeleo non compensa os cartos cos que indemnizan, xa que non cubren os gastos provocados".