DANIEL FERNÁNDEZ - LALÍN
El comité de dirección de la empresa lalinense Géneros de Punto Montoto, inmersa en un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) y con una deuda de unos 20 millones de euros, se reunió ayer con los representantes sindicales y el comité de empresa y dejó claro que la puesta en marcha del plan de viabilidad es la “única opción” con la que cuenta la compañía para superar su crisis actual y poder continuar con su actividad.
En este encuentro, la empresa textil recordó que el documento ha sido elaborado de forma externa a la propia empresa y que el mismo prevé una reestructuración total de la firma en las áreas de producción, comercial, económica y financiera, así como un ajuste de la plantilla de personal, precisamente el aspecto donde se produce un mayor enfrentamiento con las centrales sindicales. No obstante, Montoto indicó que se han analizado diversas posibilidades de futuro y el plan de viabilidad es la única solvente. Cabe señalar que el plan ha tenido en cuenta la actual situación de la compañía y del sector y ha manejado previsiones de venta y de ingresos que se adecuan a la realidad de la empresas en estos momentos. En este contexto, se explicó que el sector textil se encuentra a la baja y que la caída de las ventas es generalizada.
Por otra parte, y con las líneas de futuro trazadas por la empresa, también se abordó la posible implantación de un segundo ERE, en este caso definitivo, ya que está a punto de vencer el rotatorio de seis que comenzó el pasado 1 de marzo.
Cabe señalar que la firma propone un expediente que afectaría a unos 130 empleados, que supone el 60% de la actual plantilla. Eso sí, Montoto está dispuesta a suavizar el impacto con prejubilaciones o adhesiones voluntarias a esta regulación de empleo y también propone el respaldo a la creación de talleres o cooperativas externas e incluso está dispuesta a recontratar a algunos trabajadores en un período de cuatro años, que es el plazo que se dan para superar la actual crisis interna y para que desaparezca al mal momento económico del textil. En este punto, es donde la empresa está encontrando una mayor contestación por parte de las organizaciones sindicales.
Con el posible acuerdo aún lejano, ambas partes se comprometieron a estudiar estas medidas y a poner sobre la mesa otras durante las próximas dos semanas. Para ello, se ha vuelto a citar el 28 de agosto, tres días antes de que venza el actual ERE, para tratar de alcanzar un acuerdo que se antoja difícil.
Los sindicatos reclaman más transparencia en las negociaciones
Las organizaciones sindicales UGT, CC OO y CIG expusieron algunas peticiones al comité de dirección de Montoto, entre las que destacan la máxima transparencia por parte de la empresa en cuanto a las negociaciones con los acreedores, la banca y las administraciones públicas, que está colaborando a través de avales y ayudas por medio del Igape.
Asimismo, las centrales centraron sus exigencias en cuanto al segundo ERE que plantea la textil lalinense. Por ello, le pidieron negociar los días de indemnización previstos para la aplicación del expediente, ya que muchos trabajadores se quedarán en la calle, y concretar las medidas encaminadas a mejorar la flexibilidad laboral de toda la plantilla, que ahora rebasa las 200 personas. En principio, la dirección de Montoto prestó atención a estas reclamaciones y se comprometió a tenerlas en cuenta en la medida de lo posible.
También se incidió en la necesidad de alcanzar un acuerdo entre las partes en el plazo de tiempo más corto posible para “poder asegurar la continuidad” de la empresa. No obstante, no se prevé que se consiga un trato con tanta celeridad.
Finalmente, la dirección de Montoto quiso destacar el “buen clima” de la reunión mantenida ayer y destacó la cooperación de las partes en aras de garantizar la continuidad de esta industria.