ADRIANA VALIÑO - SILLEDA
El Concello de Silleda alberga en la parroquia de Rellas un tesoro arquitectónico. Un molino de 1810 con cuatro piedras de moler diferentes se erige en un entorno bañado por el río Toxa. Este paraje natural se encuentra en plena rehabilitación. En él trabajan los 25 operarios, 20 mujeres y 5 hombres, del taller de empleo Ponte da Pedra I. Los pupilos están supervisados en todo momento por los responsables del curso con Ignacio Taboada, director del obradoiro a la cabeza; Sonia Rodríguez Paz, tutora del curso; José Chedas Loureiro, encargado del modulo de cantería; Antonio Taboada, responsable de carpintería; y Rosendo Luis Estévez, monitor de forestal.
Estas cinco personas son las encargadas de enseñar a los 25 alumnos del obradoiro los pasos a seguir en una rehabilitación de este tipo. Cada uno de los obreros terminará el proyecto dominando el trabajo que han estado desempeñando durante todo el año. La tarea que han de llevar a cabo es la rehabilitación del molino, la creación del área recreativa y la limpieza del margen del río Toxa. Las labores comenzaron el pasado 29 de diciembre y está previsto que terminen a finales de año.
Desde cada una de las áreas se realizan trabajos complementario. Se trata de tareas individualizadas, pero que persiguen objetivos comunes y que en muchas ocasiones dependen unas de otras. Desde la sección de carpintería se está preparando la cubierta para el futuro tejado, en cantería se ultiman las paredes para recuperar su altura original y por parte de forestal se está llevando a cabo la limpieza de los márgenes del río, un trabajo que llegará hasta la parroquia silledense de Grava. Todo esta labor está coordinada por su director, que se encarga de los materiales y de las tareas administrativas. La tutora del curso, por su parte, lleva un control continuo de la evolución de los alumnos, que son pupilos y trabajadores a la vez.
El molino de Covián, que ha sido cedido por sus dueños durante 70 años, es poseedor de un gran valor arquitectónico, si bien es cierto, Chedas, encargado de la construcción y cantería, afirma que "é una obra moi ben feita, é unha satisfación moi grande traballar nunca construcción tradicional coma esta, porque trátase dunha estructura que aguantou o paso do tempo rodeada de maleza".
El cambio que ha sufrido el entorno es considerable, ya que ha pasado de ser prácticamente inaccesible a convertirse en un futuro valor en alza del concello silledense. No obstante, para los formadores del curso lo más importante de este tipo de iniciativas es su resultado a largo plazo, que los alumnos logren el Certificado de Profesionalidad para poder desempeñar un trabajo de características similares en el futuro. Desde el Concello de Silleda se recalca la importancia que posee este lugar, tanto como área formativa con este obradoiro, como las múltiples posibilidades que ofrece para el futuro. "É un interese común o que existe no muíño. Gustaríanos que se levaran a cabo máis fases dentro deste proxecto, pero todo depende das concesión de axudas", afirma el concejal de Obras, Manuel Cuiña.