Á. G. - VILA DE CRUCES
El delegado territorial de la Xunta en Pontevedra, José Manuel Cores, cree que las peticiones efectuadas ayer por el alcalde de Vila de Cruces, Jesús Otero, durante la visita institucional al concello son desmesuradas por encontrarnos “en tempo de crise”. Cores acudió al consistorio cruceño con 45 minutos de retraso sobre la hora prevista, y fue recibido a las puertas del ayuntamiento por el primer edil y una amplia representación de la política comarcal y local, y el empresariado y la sociedad cruceñas. Sin embargo, el delegado se comprometió a trasladar las necesidades del concello a los departamentos autonómicos competentes enfatizando el hecho de dar prioridad “aos proxectos máis importantes”, una medida que se enmarca en la política de austeridad que el Ejecutivo de Feijóo pretende aplicar a los próximos presupuestos regionales.
Por su parte, Jesús Otero aprovecho la ocasión para realizar una serie de demandas que a su juicio deberían tener resolución “no período de tempo máis curto posible”. Así, el alcalde de Vila de Cruces pidió “o seu apoio incondicional” a la construcción de un nuevo polígono agroforestal-industrial y la recuperación del proyecto de realización en el poblado minero de Fontao del Parque Temático da Minería de Galicia, “donde é fundamental a implicación das consellerías de Política Territorial, Industria e Cultura”, afirmó Otero.
Saneamiento y servicios
En el discurso del primer edil cruceño hubo mención especial a una serie de obras de saneamiento y servicios para algunas de las parroquias valoradas en más de 3 millones de euros. Otero reclamó la ampliación y mejora de la carretera a Gres estimada en 600.000 euros; la mejora de la capa de rodadura del vial a Merza con 300.000 euros para Sabrexo y 600.000 euros destinados al casco urbano de Merza; la remodelación pendiente en la carretera a Portodemouros y la reconstrucción de una antigua fuente valorados en 4.000 euros; y los saneamientos integrales de las parroquias de Camanzo, estimados en dos millones de euros, de Sabrexo por 300.000 euros y de Piloño, que rondaría el millón de euros.
Cores recibió de manos del alcalde la solicitud por escrito de todos sus requerimientos y una escultura relativa a la Feira do Galo de Curral. El delegado territorial de la Xunta en Pontevedra también firmó en el libro de honor del concello en presencia del público asistente al acto.