DANIEL FERNÁNDEZ - LALÍN
Un total de 89 plazas de aparcamiento de la tercera planta del Parking Europa de Lalín se encuentran acotadas con conos y cintas y en las mismas está prohibido el estacionamiento de vehículos. Según explicó el concejal de Urbanismo, Román Rodríguez, esta medida se adoptó de modo consensuado entre la empresa Portas y Acuña, concesionaria del parking, y el concello lalinense, que de esta manera pretendían comenzar a actuar sobre la superficie y las plazas susceptibles de derribo tras la sentencia judicial firme que declaró excesivos los volúmenes y la edificabilidad de Praza Europa y el aparcamiento.
La medida no responde a ninguna motivación especial, ya que esas 89 plazas podrían utilizarse hasta el momento en que se acometiera la obra de legalización, pero ambas partes prefirieron cerrarlas a los vehículos aprovechando además que la tercera planta apenas es utilizada.
En total, el Parking Europa, que abrió sus puertas hace siete años y sobre el que pesa una concesión de 50 en favor de la empresa Portas y Acuña, cuenta con 460 plazas de estacionamiento divididas en tres niveles. La planta baja, a la que se accede por la Avenida González Taboada, cuenta con 173 y en la misma habrá que hacer alguna ligera reforma para optar a su legalización según el proyecto presentado por el concello lalinense en el juzgado. Por su parte, la segunda planta, que no dispone de entrada directa desde ninguna calle, cuenta con 171 mientras que la tercera, con acceso desde Pintor Laxeiro, tiene 116. En principio, sólo 27 permanecerán dentro del parking, ya que las 89 restantes es preciso eliminarlas para reducir volúmenes y edificabilidad y legalizar así la plaza y el aparcamiento. Según el proyecto presentado por el concello, estas plazas sobrantes se reconvertirían en estacionamiento al aire libre que sólo podría utilizarse durante el desarrollo de actividades vinculadas a la plaza.
No obstante, la ejecución de este proyecto de reforma y legalización del parking aún debe ser autorizada por la justicia tras su estudio y comprobación de que sirve para situar el aparcamiento dentro de la ley.
El concejal Román Rodríguez indicó que en la actualidad el proceso está a la espera de que el juzgado informe a favor o en contra del proyecto de legalización y aseguró que desconocen por completo los plazos en los que puede estar concluido.
En todo caso, dejó muy claro el proceso que va a seguir el concello lalinense. Así, tras el dictamen del juzgado se abrirá una presumiblemente dura negociación económica con Portas por los costes del derribo y legalización, pero sobre todo por el lucro cesante que la empresa dejará de percibir por esas 89 plazas.
Rodríguez señaló que la obra civil de legalización podría acometerse antes de que se cierre la negociación, ya que entiende que "non será un escollo". Así, cree que la principal dificultad será cuantificar el lucro cesante, aunque admitió que el concello se asirá al punto del pliego que abre la posibilidad de ampliar los 50 años de concesión, ya que no se quiere hacer ningún desembolso. Finalmente, reveló que ya hay un estudio económico-financiero y que hay buena disposición entre ambas partes.