SILVIA ALENDE FORCAREI
Será el ritmo. Será la melodía, o será su capacidad de evocación. Lo cierto es que cuando la música empezó a sonar, Presqueiras comenzó a vibrar. Así sucedió en la madrugada del sábado al domingo, en la que esta parroquia forcaricense disfrutó de la que fue la cuarta edición de un festival folk ya consolidado. Eran en torno a las 23.00 horas. Una media hora antes de lo previsto y anunciado en el programa de la fiesta, el certamen amenizado por los grupos Son da Fervenza, Avelaíña y Muxarega arrancaba motores. Lo hacía sobre un escenario que contemplaban unas 200 personas. Lo hacía por cuarta vez consecutiva y con la seguridad de que no sería la última.
El éxito alcanzado durante las cinco horas de música folk en vivo reafirmó esta sensación. Y es que, el seguimiento del público continúa dando ánimos a todos los organizadores para seguir, como popularmente se dice, mientras que el cuerpo aguante.
Canciones muy conocidas. Ahí estuvo el secreto de Son da Fervenza, un grupo que está empezando todavía su recorrido en el ámbito musical pero que supo demostrar su buen hacer. Su actuación fue seguida por una gran cantidad de público, que cantó con ellos las letras de cantos sabidos por todos. Cantareiros y "pandereteiras" se metieron a los asistentes "nos bolsillos", según se explicó desde la organización. Naturales de Escuadro, los músicos estuvieron acompañados por muchos de los vecinos de su localidad, que no quisieron perderse la actuación en Presqueiras. Y es que nada mejor que verlos de cerca, en vivo y en directo.
También Adelaíña y Muxarega hicieron gozar a los aficionados al folk. El primero de los invitados interpretó canciones de diferentes trabajos, siempre con un aire variado, incluyendo en el repertorio las de su último disco. Y el remate de este homenaje de Presqueiras al folk llegaría ya de mano de la formación Muxerega, que lograrían un "moi bo final de festa" a eso de las 04.30 horas de la madrugada.
Al comienzo de la preparación del festival, la organización no parecía sencilla este año. Reunir la financiación necesaria para el mismo, semejó, en un principio, dificultoso. Sin embargo, los vecinos respondieron bien a la convocatoria demostrando que una vez más, la unión hizo la fuerza. Así se explicó desde el equipo encargado de la gestión del festejo, que se confesó "encantado" de los resultados obtenidos con el festival folk.
Y como antesala de la música, la croca fue la protagonista. Se trata de una cita gastronómica que ya nadie quiere perderse. "Poderían pasar sen música, pero non nos atreveríamos a deixar á xente sen comida", bromeaba una de las organizadoras. Y es que la segunda edición de la Festa da Croca fue todo un logro. Sobre todo, actuó como un motivo que sirvió de excusa para que la gente se reuniese y pasase un momento en común. Instantes que en los últimos tiempos son difíciles de conseguir a pesar de habitar en un mismo lugar. Dada esta situación, todo indica que para el próximo año, los fogones se encenderán de nuevo en Presqueiras.
Fue la cuarta. Una nueva ocasión en la que vecinos y visitantes llegados a la parroquia forcaricense de Presqueiras demostraron que la afición al folk cuenta con un gran número de seguidores. Unas 200 personas, según la organización, se dieron cita en un certamen de cinco horas de duración en el que actuaron Son da Fervenza, Adelaíña y Muxerega.