ADRIANA VALIÑO - SILLEDA
Las patatas en su punto, el huevo bien batido y la cebolla, para algunos sí y para otros no, con el toque justo de sal, son los cuatro puntos clave para hacer una buena tortilla. En Laro no importa el sitio donde estés sentado, si hay banco o no, si hay mesa o es una improvisada manta en la carballeira, con función de mantel, lo fundamental son las tortillas como alimento estrella y las ganas de pasarlo bien. Esta multitudinaria fiesta acoge a vecinos de toda la comarca, e incluso de fuera. La Carballeira de Castro, en Freixeiro, recibe a millares de personas cada edición y después de 21 años de vida, no iba a ser menos esta vez
Los ingredientes, que son fundamentales para una buena tortilla, fueron ensalzados ayer por la noche por Celso Fernández Sanmartín, contador de cuentos e historias de tradición oral, que en su pregón habló de los recuerdos que llevan consigo las tortillas, como para él las de su abuela Carmen. El cuentacuentos elogió la tortilla y la personificó; "podemos dicir que existen tantos tipos de tortillas como personas que as fagan. Isto dá que cavilar, porque na súa sinxeleza transparente sempre a man que cociñou". Su discurso estuvo lleno de historias recordando las patatas, los huevos, la cebolla, la sal y el aceite. Se llevó a su terreno a cada uno de los ingredientes de la tortilla, y los caracterizó con un cuento tradicional o con anécdotas propias de su vida. La alabanza al plato típico español por excelencia, realizada por el pregonero, daba comienzo a una jornada festiva marcada por la presencia del preciado plato.
Las palabras de Celso Fernández Sanmartín eran el preludio de la música y la fiesta que tuvo lugar en Laro durante toda la noche. Las miles de personas que cada primer fin de semana de agosto peregrinan hasta la parroquia silledense de Laro, no faltaron en su vigésimo primera edición. Los fieles a la cita tenían su mesa preparada desde principios de semana y los huecos en la carballeira eran casi inexistentes. El miedo a la lluvia no achantó a los romeros que acudieron como cada año a Laro para rendir cuentas con una buena tortilla rodeados de buena compañía.
La música de las charangas O Roxedoiro o Leda Mandeu acompañaban a los romeros a la vez que estos disfrutaban del preciado manjar. La música de los grupos folclóricos Os Dezas, A Carballeira o Os Trasnos ayudaban a la digestión, mientras, esperando el postre llegaba la hora de las orquestas Alkar y Cibeles, que, situadas en el campo de la fiesta, mantuvieron a todos los allí presentes animados hasta altas horas de la madrugada. Los taxis y los autobuses fueron el transporte más utilizado a Lalín, con un servicio de Meijide, y, finalmente, pese a que la empresa había dicho lo contrario, también a Silleda y A Bandeira.
Pero las fiestas todavía no terminan, porque la Romaría da Tortilla es solamente el primer día de las fiestas en honor al Divino Salvador. Laro continuará con los festejos hoy, con una misa a las 13 horas con procesión. La verbena por la noche estará amenizada por las orquestas Costa Oeste y Galilea. El domingo, las celebraciones seguirán con una misa, a las 13 horas, cantada por la Coral de Carbia y de Vila de Cruces. La sesión vermú estará a cargo del grupo de gaitas Os Dezas y por la noche la música será de las orquestas Master y Caché, que pondrán punto y final a esta por muchos esperada cita.