L.M.R. - LALÍN
La exposición pública en el Concello de Agolada nuevamente del proyecto de la planta de biogás promovida por la empresa Biogás Galicia S. A., reabre la polémica sobre esta construcción, ubicada en Santoandré, Carmoega. Estas plantas de biogás, catalogadas como nuevas fuentes de energía renovables y ecológicas, se encargan de la transformación de los purines y otros residuos en biogás, una mezcla de metano y dióxido de carbono con el que posteriormente se produce electricidad.
La ubicación elegida para esta planta es el área de Cima da Quenlla da Fonte, a menos de 200 metros de las casas del lugar de Santoandré. Los vecinos de esta aldea temen verse afectados por la actividad de la empresa, por lo que presentaron ayer en el concello del municipio un total de 44 firmas de los vecinos de la parroquia de Carmoega, oponiéndose a la ubicación prevista para la planta. Los vecinos quieren con esta iniciativa dejar constancia al alcalde de Agolada, Ramiro Varela; que la mayoría de los residentes en la zona, a excepción de dos de ellos –uno que pretende mantenerse al margen de la polémica suscitada y otro de ellos, dueño del terreno donde pretende construirse dicha planta– rechazan este emplazamiento. El edil declaró que la planta es de interés público por lo que solicitará el apoyo al conselleiro de Economía e Industria, Javier Guerra, para este proyecto tras catalogarlo de iniciativa vecinal.
Los afectados presentaron, hace ahora seis meses, varias alegaciones que han originado pequeñas modificaciones en el proyecto inicial. Según los propios vecinos el nuevo documentoo sigue sin resolver los problemas iniciales que este mostraba, dados los pequeños cambios que se han realizado. El proyecto ubica la construcción de la planta de Biogás en un área de matorral con plantación de pinos, emplazamiento del actual manantial que abastece al lugar de Santoandré, ya desde los años ochenta. El proyecto actual prevé la construcción de un nuevo pozo debido a la alegación formulada por los residentes, que temen que el caudal de este manantial se vea afectado tanto por los residuos que se generan como por la cantidad de agua necesaria para abastecer a esta empresa. Pero esta solución tampoco convence al vecindario. Otra de las polémicas cuestiones son los accesos señalados a este área. Aunque actualmente son pistas vecinales, tampoco aparecen reflejados en el documento, los cambios que estas sufrirán, así como si los vecinos se verán afectados por expropiaciones, y adaptaciones a los vehículos que transporten el purín y los residuos de esta industria.
Adega
Desde la Asociación para a Defensa Ecológica de Galicia, Adega; se habían presentado varias alegaciones con respecto a los temas propuestos por los vecinos. Además se reclamó que este terreno, debido a sus características y conforme a la ley vigente debería calificarse como suelo rústico de protección oficial, por lo que no estaría preparado para albergar este tipo de instalaciones. Daniel López Visco, miembro de Adega, reclama “que debe habilitarse suelo industrial para esta nave y trasladarla”. Recalca además que el entorno del sobreiral del Arnego y del propio río, del mismo nombre, se verá indirectamente afectado.