SILVIA ALENDE - A ESTRADA
En pleno inicio de la etapa estival, el turismo rural de la comarca afronta una temporada a la que teme como la peor en años, en vista de las previsiones de cobertura de plazas manejadas a día de hoy. En este sentido, el presidente de la Asociación de Turismo Rural e Ocio da Comarca de Tabeirós-Terra de Montes Mar de Compostela –que gestiona este sector en la zona–, Xosé Manuel Nogueira, ha indicado que las estimaciones que se barajan para el mes de agosto rozan un 10% de ocupación, dato que desde la entidad se ha tildado de alarmante al ser agosto el período fuerte de la actividad turística en el rural.
En este sentido, Nogueira ha señalado que esta etapa "é moi floxa" y que se percibe una acuciante caída respecto al mismo período de 2008 y 2007. Según ha señalado el presidente de este colectivo, además de en el escaso número de reservas registrado a día de hoy, el momento desfavorable por el que atraviesa el sector tanto a nivel comarcal como gallego en general se percibe también en la importante disminución del gasto por cliente y estadía así como en el número de pernoctas, índice que ha sufrido una considerable "rebaixa". Ante esta situación, se confía que sean las reservas de última hora las que permitan sacar a flote la temporada de verano.
"En xullo e setembro estamos afeitos a traballar por debaixo do 50% de ocupación", señaló Nogueira para después referirse al hecho de que los malos resultados que se prevén para agosto constituyan un duro golpe para el sector. Para él, las causas de este descenso se fundamentan por una parte en la crisis económica generalizada que provoca un descenso en el poder adquisitivo de los potenciales clientes de los establecimientos de turismo rural y por otra en el hecho de que las casas de la comarca sean "pequenas empresas cun volume de habitacións moi reducido". Con una media de unos 5 cuartos y 10 plazas por inmueble, el presidente de Mar de Compostela destacó este hecho como una dificultad que imposibilita que estas firmas –en una gran parte de gestión familiar– puedan "entrar o dar ofertas agresivas". Apuntó Nogueira que "de seguir así moitos establecementos terán que pechar".
En otro orden de cosas, desde la entidad antes mencionada se quiso destacar el hecho de que el turismo rural esté dando "grandes satisfacións", especialmente en base a la personalización ofrecida desde estos establecimientos. "Nós non temos a habitación número 5, temos ó señor Manuel", subrayó significativamente su presidente. Acentuó la importancia que supone el trasmitir un trato de cercanía de cara al cliente así como la posibilidad de disfrute de la naturaleza y el descanso que definen el turismo rural en la comarca. Asimismo, señaló la relevancia del sector en otros elementos productivos del concello gracias al efecto transversal del turismo. "Os visitantes que se aloxan nas casas rurais da Estrada marchan coñecendo outros aspectos da zona, tales como o moble". Además, reiteró la repercusión que supone el índice de ocupación del rural en los negocios hosteleros de la localidad, que incrementan su número de clientes gracias a la llegada de turistas foráneos, tal y como afirmó Nogueira. Apuntó también la "situación estratéxica" del municipio estradense al encontrarse cercano tanto de la zona de costa como de la ciudad de Santiago de Compostela, alicientes ambos que constituyen las bases del turismo en A Estrada.