SILVIA ALENDE - A ESTRADA
La A, la B y la C. Así hasta la Z. Letras y letras que se disponen a lo largo y ancho de cada una de las páginas de los 1.600 libros que en la actualidad componen los fondos bibliográficos de la biblioteca Xosé Luna Sanmartín en la parroquia estradense de Guimarei. Un sinfín de aventuras, de historias, de teorías y emociones que llaman al oído de los vecinos, en especial de los más jóvenes, atrayéndolos hasta el centro para sumergirse en un mundo en el que dar rienda suelta a la imaginación de cada uno, un espacio personal en el que todo puede ser posible. Es la fuerza de la lectura. La pasión por lo que se esconde detrás de las palabras.
El conjunto de obras que forman esta biblioteca responde sobre todo al estilo narrativo tanto en gallego como en castellano, aunque hay también ejemplares teóricos que versan sobre diversas temáticas. Tal es el caso de los tomos recientemente donados por el miembro de la Universidad de Santiago de Compostela Adolfo Carballo, centrados en economía y pesca.
La idea nació de la constitución de la Asociación Deportivo Cultural de Guimarei. La primera de las características de esta sociedad quedaba clara en la lucha por el arreglo del campo de fútbol del lugar y la constitución de un equipo. El área cultural tomó protagonismo para la entidad con la creación de la biblioteca, en la que hoy trabajan un total de 5 personas que cuentan con la ayuda del escritor Xosé Luna, al que precisamente alude su nombre. Las obligaciones laborales de estos voluntarios provoca que en la actualidad el centro mantenga abiertas sus puertas unos dos días por semana, aunque desde la asociación se mantiene la apuesta por lograr que la biblioteca pueda estar activa a lo largo de toda la semana. Las frecuentes visitas de los niños de la zona para navegar por el mar de la literatura hacen que este proyecto tome fuerza y anima a proseguir en esta línea de actuación.
Se trata pues de un centro que ofrece posibilidades antes no existentes a los habitantes de Guimarei y a todo aquel que desee acudir. Se acabó la excusa para no leer. Y es que como dice el dicho, si la montaña no va a Mahoma, Mahoma va a la montaña.