ADRIANA VALIÑO - LALÍN
El Auditorio Municipal de Lalín acogerá durante los próximos días la quinta edición del curso de "Novas Fronteiras na Igualdade de Oportunidades" de la Universidad de Santiago de Compostela. Cada año los organizadores se centran en un tema determinado dentro de la igualdad, en esta edición es el turno del "estado de bienestar y género".
Diferentes expertos en la materia estarán durante estos días en la localidad para mostrar una perspectiva diferente en cuanto a lo que a igualdad de géneros se refiere. Al otro lado de la mesa se encuentran 63 alumnos y profesionales que vienen principalmente del área de lo social, pedagogía, psicología, magisterio y también educadores y trabajadores sociales.
Teresa Torns Martín, profesora del departamento de Sociología de la Universidad Autónoma de Barcelona, fue la encargada de dar el pistoletazo de salida a las charlas. Mujer con ideas apasionadas que defiende sin descanso, su discurso se centró en la iniciación de lo que es el "estado de bienestar" en el Mediterráneo y su contraste con los países del norte. Se trata de un modelo patriarcal, el "hombre como cabeza de familia", donde existen más derechos para el sexo masculino y más obligaciones para el femenino. Según afirma la experta socióloga, en este modelo social la mujer se encuentra muy marcada por la obligación moral impuesta de que cuidar es una tarea en femenino. Esta característica es propia del modelo patriarcal, que lleva a la ocultación de la desigualdad.
La profesora Torns asegura en su ponencia que, "las políticas de igualdad se enfocan hacia la liberación del ámbito público pero no se toca para nada el ámbito doméstico del patriarcado". "Ser adulto masculino es muy duro en las sociedades actuales, deben cumplir espectativas muy altas que provocan que determinados comportamientos no puedan ser modificados", afirma la docente.
Propuestas de cambio
Teresa Torns lleva buena parte de su carrera profesional dedicada a la igualdad y asegura que existen puntos claves que deben revisarse. Entre esas pautas se encuentra el repensar las políticas de bienestar, mejorando la conciliación del trabajo y la familia y reclamando políticas de tiempo. Otro de los puntos es renovar el contrato social existente entre hombres y mujeres, buscando nuevos escenarios para el bienestar cotidiano. El fin de estas propuestas es la elaboración de un nuevo acuerdo social donde no se discrimine de primeras y de forma natural los derechos de las mujeres. Según afirma la experta, estos puntos requieren mucho tiempo y su implantación debe llevarse a cabo desde el ámbito educativo.