DANIEL FERNÁNDEZ - LALÍN
El alcalde lalinense y responsable provincial del ORAL, Xosé Crespo, anunció ayer la posibilidad de presentar un recurso contra la decisión de la Dirección General de Catastro por la que se rebaja el valor catastral de la autopista AP-53 a su paso por los concellos de Lalín, Silleda, Dozón y A Estrada, ya que esta circunstancia provoca que la empresa concesionaria vea disminuido el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) de características especiales.
Crespo se quejó de que el Estado adoptara esta decisión sin dar audiencia a los afectados y lamentó que cada vez que los municipios consiguen un avance en materia fiscal aparezcan los "poderes fácticos do diñeiro" para revertir la situación.
El alcalde lalinense, que ya había anunciado semanas antes de que iba a plantear una guerra con la rebaja de los valores catastrales a los bienes especiales, tildó de incomprensible la disminución de la tasación. "Non hai un só ben ao que se lle rebaixe o valor agás as autoestradas e os eólicos", se quejó el alcalde, que cree que esta circunstancia se produce por la presión que ejercen para pagar menos impuestos a los concellos.
En este contexto, añadió al problema de la autopista con el IBI el que está sucediendo con los parques eólicos. Así, cada aerogenerador fue tasado en 400.000 euros anuales, una cantidad que los concellos califican de insuficiente, pero que fue recurrida por las empresas para pagar aún menos de Catastro.
En concreto, la AP-53 ha reducido su valor catastral en más de 6,5 millones de euros entre las bases liquidables de 2007 y 2008 a su paso por los cuatro municipios de Deza y Tabeirós-Montes. El concello más perjudicado en términos absolutos es Lalín, ya que la autopista ha perdido casi 3 millones de euros de valoración catastral, mientras que en términos relativos el mayor descenso se produjo en Silleda, donde la AP-53 ha perdido más de un 13% de su tasación catastral.
Con independencia de este aspecto, que Crespo cree que podría beneficiar a Fomento en el caso de querer rescatar la autopista, el principal perjuicio para los ayuntamientos radica en la rebaja de la recaudación del concepto del IBI. Así, Lalín perderá este año casi 36.000 euros, pasando de los 307.000 del ejercicio anterior a 271.000 euros. Por su parte, Silleda reducirá los ingresos en 30.000, A Estrada en 13.500 y Dozón en casi 3.000.