ALFONSO LOÑO - SILLEDA
El Partido Popular ha reactivado los contactos para presentar una moción de censura en Silleda y arrebatarle el gobierno a Paula Fernández Pena. La decisión está tomada y conllevaría que el edil Alejandro Vidueiros sea el candidato a la alcaldía y que el ex mandatario y actual portavoz, José Fernández Viéitez, abandonase la corporación por voluntad propia. Los populares desean promover la censura lo antes posible para garantizarse el poder durante el mayor tiempo posible, lo que implica que apuren contactos con los ediles no adscritos para su desembarco en el gobierno silledense.
El hecho de que el PP ya haya elegido al candidato a la alcaldía supone que se acorten los tiempos para la censura, debido que Viéitez ya había declarado que no participaría en este proceso, pese a que recientemente así se lo pidieron algunos militantes. Los populares ya tienen a su candidato, pero todavía no está cerrado el acuerdo con el concejal que precisan para garantizarse el éxito de la operación política. Las próximas semanas serán clave para concretar estos apoyos, que claramente pasan por los ediles Javier Cuiña y Ofelia Rey, una vez que un pacto con Gerardo Lázara, edil expulsado del ejecutivo local por la alcaldesa, no parece lo más oportuno. No tanto por el deseo de Lázara Moreda de desplazar a Pena del ejecutivo pero sí por las consecuencias que podría traer este rocambolesco acuerdo. Las comunicaciones entre la cúpula provincial del PP y Javier Cuiña ya se han producido pero aún no hay nada cerrado. La propuesta hecha a Cuiña por parte de un dirigente popular no sólo no convenció al edil oriundo de Rellas, sino que no sentó bien en la agrupación trasdezana, que lamentó las consecuencias negativas de este planteamiento. Pero los populares preparan ya otra estrategia para convencer a los independientes y fijar una fecha para la moción de censura.
Las negociaciones van a ser complejas, pero el PP tiene claro que Vidueiros es quien debe ocupar la alcaldía. A partir de ahí deberá definirse el papel de Cuiña y Rey; los dos, o sólo uno de ellos en el futuro gobierno silledense. Una tenencia de alcaldía y el control de algunas áreas podría ser la oferta de los populares, que aportarían seis concejales y sólo precisan uno para la mayoría. La entrada de Cuiña en el ejecutivo dependerá de las condiciones que pongan las dos partes, pero el hecho de que el edil haya desechado un posible acuerdo con el grupo de la alcaldesa facilitará las negociaciones ahora con el PP. Pese a que Viéitez no formará parte del hipotético nuevo gobierno, su participación en las negociaciones es clave para indicar a su partido las estrategias más oportunas que garanticen el éxito del pacto y de la censura. Ya lo hizo hace casi un año, cuando el PP amagó varias veces con presentarla, y lo hará ahora. La coincidencia con las elecciones autonómicas motivó en marzo que los populares decidiesen aparcar la moción de censura, pero la victoria en las urnas y el desgaste del gobierno de Pena hizo que esta posibilidad cobrase fuerza de nuevo en los últimos meses. Más que el “desgoberno” al que se aludió en tantas ocasiones o el hecho de el ejecutivo esté formado por 3 de 13 ediles, lo que pretende el PP es recuperar el poder en el segundo concello de una comarca que, hasta hace dos años, fue uno de sus fortines inexpugnables.
Opción de futuro
El PP se ve ahora más fuerte para forzar su desembarco en el gobierno y llegar hasta el final del mandato siendo el partido que ostenta el poder y recuperar la alcaldía en 2011. La situación para los populares es inmejorable debido a los recursos que recibirá próximamente la administración municipal de los planes previstos por la Diputación Provincial de Pontevedra y el Gobierno de España. Estos dos programas reportarán a Silleda más de dos millones de euros que podrían ser invertidos por el nuevo gobierno en menos de dos años y sacar así un rédito político de cara a las próximas elecciones. Pero la opción de Vidueiros tampoco se debe plantear como transitoria si cierra con éxito su mandato. En este caso, su partido podría proponerlo como candidato en 2011.