DANIEL FERNÁNDEZ - LALÍN
El sector de la construcción de Lalín, que el pasado año sufrió una caída del 90%, ha seguido bajando en lo que va del presente ejercicio y se sitúa en niveles de parálisis. Así, en el primer semestre del año las constructoras locales apenas han conseguido contratos por un volumen total de casi 2,6 millones de euros. La mayoría de estas actuaciones se refieren a ampliaciones de explotaciones agrarias, reformas de locales, construcciones de naves industriales agotando los últimos solares de Lalín 2000 y obras menores, según se desprende de las licencias aprobadas por la junta de gobierno local.
Estas actuaciones son las que están permitiendo subsistir mínimamente al sector junto con la rehabilitación de viviendas unifamiliares, que está resurgiendo como alternativa gracias a cinco actuaciones por más de medio millón de euros.
En situación contraria se encuentra la construcción de nuevas viviendas, ya que el concello apenas ha concedido licencia para cuatro nuevos hogares en los seis primeros meses del año. Se trata de un edificio de tres pisos en la rúa Pardo Bazán y de una casa en la zona de Madriñán. En total, estos proyectos suponen un coste de algo más de 236.000 euros.
El descenso de las nuevas viviendas, que ya fue de un 90% el pasado año, se ha agravado en el arranque de 2009. Así, en el mismo período del ejercicio anterior el concello lalinense otorgó autorización a 45 nuevos pisos en cuatro edificios y a nueve viviendas unifamiliares. La capital dezana autorizó así 54 viviendas de nueva construcción en el primer semestre de 2008 frente a las 4 de este año. Además, este subsector de la construcción generó contratos por 3,8 millones de euros por aquel entonces mientras que en la actualidad apenas se queda en 236.000.
La situación actual se recrudece aún más si se compara con los seis primeros meses de 2007, con 445 nuevas viviendas y 24,8 millones de euros en contratos, y con los de 2006, con 267 hogares autorizados y un volumen de negocio de 16,9 millones.
Con esta situación, las promotoras están recurriendo a otro tipo de obras para mantener su negocio. Así, en el primer trimestre se han registrado edificaciones de ocho naves industriales, destacando un contrato de cuatro fábricas por más de 600.000 euros. Además, el acondicionamiento y ampliación de granjas también está siendo una alternativa ciertamente rentable para la construcción, que está acometiendo siete obras en explotaciones. Finalmente, se ha otorgado una quincena de licencias para mejoras en locales comerciales, cuyas obras son más modestas que en naves y establos, y se ha completado la relación con cierres, pequeñas reformas de viviendas, cierres y derribos.