ALFONSO LOÑO - VILA DE CRUCES
El gobierno y la oposición cruceña evocaron ayer los plenos de la etapa del gobierno bipartito, con reproches mutuos sobre proyectos pendientes de los distintos departamentos autonómicos. El capítulo de ruegos y preguntas fue el más atractivo de la sesión, donde el alcalde, Jesús Otero, pretendió desmontar varias de las iniciativas que habían sido comprometidas por el anterior gobierno gallego, aunque la oposición también tuvo tiempo de recordarle otras carencias que sí son competencia municipal. El regidor y el portavoz del BNG, Xoán Blanco, se enzarzaron sobre los méritos de uno y otro en la consecución de los fondos para el viaje de la Banda Artística de Merza al certamen holandés de Kerkrade. El mandatario reiteró que la anterior Consellería de Cultura nunca llegó a concretar la ayuda "aínda que así llo pediran os representantes da banda", y anunció que el concurso de la formación estaba ahora garantizado por su mediación ante la Xunta y Deputación.
En los mismos términos se debatió sobre la reforma del camino de Ponte dos Cabalos (Merza), cuyas obras habían sido adjudicadas inicialmente por Medio Rural, pero no se llevó adelante la segunda parte del proyecto, consistente en la construcción de los muros. La primera parte de los trabajos ya fue adjudicada y Otero confía que ahora haya fondos para la actuación integral. De no ser así, incluirá esta obra en el segundo plan estatal de inversión. Donde no quiso entrar al debate fue en la sentencia que obliga a demoler el cementerio de Camanzo. "Aínda que pasen de todo, traeremos este grave asunto a todos os plenos", advirtió Blanco al mandatario.
Minutos antes, el portavoz del PSOE, Javier Castelo, pidió explicaciones al alcalde por el saneamiento en el entorno de O Camballón. Después de unos instantes, Otero reveló que reclamará ahora a la Xunta los saneamientos pendientes en las parroquias, incluido el anterior, y acusó a los socialistas de "deixar todos os compromisos con este concello lapidados".
El mandatario y Blanco volvieron a encararse cuando el nacionalista reprobó el nuevo proyecto que maneja la Xunta para la reforma del poblado minero de Fontao y le pidió que fuese consensuado con los residentes. "Cando se propón unha actuación así non é só para os de Fontao, senón para todos os veciños do concello", dijo Otero en alusión a la creación de un auditorio en vez de una sala multimedia o mantener la iglesia como templo en vez de crear en un museo.
En otro orden de cosas, la corporación aprobó por unanimidad solicitar a la Xunta de Galicia un servicio de Grumir.