XAN SALGUEIRO - LALÍN
El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) recibirá durante el mes de julio el primer tramo terminado de las obras del Tren de Alta Velocidad (TAV) entre Ourense y Santiago. Se trata del trayecto entre Anzo (Lalín) y Carboeiro (Silleda), cuya obra civil está prácticamente terminada y lista para su electrificación y colocación de las vías y demás servicios. Los responsables de la obra, adjudicada a la empresa Comsa en 78,6 millones de euros, realizan estos días diferentes comprobaciones de seguridad antes de entregarla. Ayer hicieron pruebas de carga en el viaducto del río Deza, en presencia del delegado del Gobierno en Galicia, Antón Louro.
Las pruebas de carga consisten en la reproducción de una o varias situaciones de carga sobre la infraestructura antes de su puesta en servicio, con el objetivo de confirmar que el proyecto y la construcción de la obra se han llevado a cabo de forma satisfactoria. Con éxito se saldó la practicada ayer al puente que enlaza San Pedro de Losón (Vila de Cruces) con Saídres (Silleda) y cuya longitud total es de 1.175 metros, repartidos en 18 vanos y con una alineación curva de 9.000 metros de radio. Su tablero se ha resuelto mediante una sección de cajón cerrada de hormigón pretensado de 4,5 metros de canto, se apoya sobre 16 pilas y un arco ojival de 150 metros de luz y alcanza 106 metros de alto.
Para la prueba de ayer se utilizaron 36 camiones de cinco ejes (tipo bañera) de 42 toneladas de peso cada uno, en tres filas de vehículos por vano, que sumaban más de 1.500 toneladas. En este caso, se hicieron 27 hipótesis de carga y "se miden los deformados, con una tolerancia máxima de un milímetro, y luego se retiran para ver como se recuperan", explicó Isabel Pardo de Vera, directora de obra de este tramo, del de Carboeiro-Dornelas y del acceso a Santiago. Pero "el control del viaducto no termina aquí", sino que "hay un sistema permanente que mide en cualquier momento las posibles deformaciones" en cualquier punto de la estructura, tal como explicó Pardo de Vera.
Adif ha realizado en los últimos días las pruebas de carga en los viaductos del Toxa (386 metros), Besteiros (730), Anzo 1 (47), Anzo 2 (735) y O Eixo (1.224). En los próximos meses se repetirán las comprobaciones en los puentes de Rego de Faniquitas (132), Rego da Laxe (196), Rego das Cabirtas (680), Viñao (1.051) y Marnotes (651).
El subtramo Anzo-Carboeiro es el más corto, con 5,3 kilómetros de longitud, e incluye, además del viaducto del Deza, los dos de Anzo así como los túneles de Vila de Cruces y Carboeiro, todos ya concluidos. Las obras en este trayecto comenzaron en diciembre de 2005 y tenían que haber finalizado en febrero del año pasado, por lo que, en el mejor de los casos, acabarán con un retraso de casi año y medio sobre el plazo inicial de ejecución, que era de 26 meses. En este tramo se destina casi el 21% del presupuesto a la adopción de medidas de protección del entorno, "en cumplimiento de las directrices medioambientales, tendentes a respetar escrupulosamente el ecosistema de las zonas por las que discurre y a minimizar su impacto visual, sonoro y paisajístico", señalan desde el Adif.
"Unha imaxe vale máis que mil palabras". Así resumió Antón Louro el buen hacer de los responsables del tramo, que en mayo estaba ejecutado en un 98,7% y hoy "está practicamente listo", por lo que "vai ser recepcionado en xullo", corroboró. El delegado del Gobierno destacó que la alta velocidad gallega avanza al "ritmo previsto", aunque se negó a dar plazos para las líneas Ourense-Santiago y A Coruña-Vigo; sólo apuntó que "están todos os tramos en execución" y "sen máis limitación que a que impón a execución das obras". "Seis meses antes ou despois é un debate de segunda, o importante é que se faga", apostilló el político.
Quejas de Vila de Cruces
El alcalde de Vila de Cruces, Jesús Otero Varela, denunció ayer lo que considera "un novo desprezo" por parte del Gobierno socialista a los alcaldes populares de la comarca, al no haber invitado, "nin sequera avisado", de la visita de Louro. Sí estuvo presente la regidora de Silleda, Paula Fernández Pena, del PSOE. El acceso al viaducto del Deza, en donde se realizaron las pruebas ayer, tuvo lugar a través de la parroquia cruceña de San Pedro de Losón. Otero contrapone esta "falla de respecto institucional" con el comportamiento de la Xunta de Galicia, que no sólo invitó a la socialista Pena a la inauguración de la reciente Semana Verde, en Silleda, sino que "mesmo foi convidada a participar nas alocucións" del acto oficial, pese a que la representante municipal en el patronato ferial es la concejala nacionalista Carme Fidalgo.