ALFONSO LOÑO - SILLEDA
El todavía concejal socialista de Silleda Gerardo Lázara ha dado una vuelta de rosca a la crisis de gobierno al insinuar que la alcaldesa, Paula Fernández Pena, nunca mantuvo negociaciones con los ediles no adscritos, Javier Cuiña y Ofelia Rey, para formar un gobierno estable. En todo caso sí desmiente que participase en esos pactos, anunciados por la mandataria, a los que alude como “supostas negociacións da alcaldesa con Cuiña e Rey, se é que as tiveron algunha vez”, señala.
El político recuerda que Pena “despois de moitas idas e vidas” valoró su posicionamiento como el más interesante para el proyecto de gobierno frente a otros “porque o atopou máis consistente”, y no entiende porque es ahora el culpable de toda esta situación “que o único que persegue e o meu desprestixio persoal e político”. Le atribuye a la alcaldesa cambios en su actitud respecto a su persona y la de Javier Cuiña “xa que el era o seu concelleiro bo e eu o malo. Logo virouse ao revés, e agora volvo eu estar na escala de malos”, subraya.
Aunque desmiente su participación en reuniones con los no adscritos, alude a una reunión “a seis” en la que Javier Cuiña y Ofelia Rey manifestaron que “Lázara non era o problema, máis cabe pensar que é a solución”, dice, y que los no adscritos culparon a la alcaldesa y a “outro edil que integra o grupo do problema”. Este encuentro se produjo, recuerda, después de que la mandataria la reclamase su acta para evitar la ruptura del gobierno, a lo que él accedió como había hecho antes en hasta cuatro ocasiones. Sobre las conversaciones con Javier Cuiña a espaldas de la alcaldesa, a las que aludió Pena en su declaraciones del martes, el edil estima que no pueden entenderse como un símbolo de traición si no un intento por mantener las relaciones. “É un claro feito do desempeño do meu cargo de concelleiro escoitar as opinións doutros grupos políticos como o PP ou o BNG, dos que non percibo ningún posicionamiento en contra do traballo desenvolvido por min ata o de agora”, asevera. Discrepa de la propuesta de la mandataria sobre la retirada de sus competencias y su salario, al entender que lo lógico sería primero suspender su dedicación exclusiva y luego apartarlo de sus funciones. El pleno para tratar esta propuesta aún no ha sido convocado, pero Pena mantiene que se celebrará.
Culpa a la regidora de no haber dialogado con los no adscritos y con él, no renunciará a su acta y recuerda que lleva 11 años como edil del PSOE “fronte aos 2 de outros que agora son os donos do tarro das esencias socialistas”, concluye.
El PSOE tramitará la expulsión del edil a petición de Pena
El PSdeG tiene la intención de iniciar el expediente de expulsión de Lázara del partido pese a que advierte que aún no se concretó esta petición por parte de la alcaldesa y secretaria xeral de los socialistas trasdezanos. “Cando haxa esta solicitude seguirarse o procedemento habitual nestes casos para dar conta aos órganos competentes do partido”, indicó ayer el número dos del PSdeG, Pablo García. El secretario de organización considera factible esta posibilidad, lo que podría suponer que Lázara siguiese en el concello pero fuera del gobierno. Esta rocambolesca situación dejaría a la corporación con tres ediles del grupo de gobierno, dos no adscritos; uno del grupo mixto, que representa el BNG, el escaño de Lázara y los seis del PP.
Reunión
La agrupación socialista silledense tenía previsto reunirse anoche para valorar los últimos acontecimientos de la crisis de gobierno. El grupo liderado por Pena escenificó el martes su protección hacia la alcaldesa en su comparecencia pública para anunciar el cese de Lázara. En la sala de juntas del consistorio dieron lectura a un manifiesto en el que defendían la labor de la alcaldesa y de los ediles Manuel Cuiña y Dolores García.