ALFONSO LOÑO - SILLEDA
El BNG decidió ayer hacer públicas sus reflexiones sobre la crisis de gobierno y recordó que las disputas entre miembros de la candidatura socialista comenzaron durante la precampaña de los comicios municipales de 2007. El responsable local del Bloque, Matías Rodríguez da Torre, senaló que su partido siempre optó por la discreción, pese a haber sido el principal impulsor de numerosas reuniones con el grupo de gobierno y los ediles independientes. "Neste último trimestre abrimos conversas cos dous grupos, pero a falta de coordenación entre eles e o conflito de intereses imposibilitou calquera tipo de acordo", declaró.
Da Torre indicó que el grupo de la alcaldesa, Paula Fernández Pena, intentó convertir al BNG "no árbitro da situación", pero que esta formación abogó por llevar la iniciativa, marcar los tiempos e instó a la regidora a conseguir primero la unidad de su debilitado grupo. Paralelamente, con los no adscritos pensaron que podrían llegar a acuerdos, pese a que Javier Cuiña y Ofelia Rey le habían mostrado su desconfianza hacia el núcleo de la alcaldesa. Entre los meses de abril y mayo se vio factible un entendimiento "a seis" y se propuso la entrada en el ejecutivo de la edil nacionalista, Carme Fidalgo, pero ésta puso como condición el entendimiento de todos los ediles del grupo de gobierno. "Queriamos, de novo, facer de mediadores nun encontro a seis, pero logo racharon a baralla e non foi posible", revela Da Torre. "Xa avisaramos hai dous anos que a lista do PSOE eran os mesmos lobos con diferentes colares, que había moitos raposos no galiñeiro e a granxeira era inexperta", dijo. A su juicio, desde hace algo más de una década a la clase política trasdezana le preocupa bastante más "rifarse o poder" que resolver los problemas de los vecinos y "algúns políticos non son merecentes das xentes que os votan".
Fidalgo calificó la integración temporal de la Candidatura Independiente por Silleda (CIS) y el PSOE como "un matrimonio de conveniencia", cuyos problemas se agudizaron a medida que avanzaba su mandato. La edil apuntó que las discrepancias internas derivaron en distintas estrategias "coas que todas as partes querían gañar sen quedar mal diante dos veciños" y que la falta de confianza entre los distintos sectores del PSOE imposibilitaron cualquier acuerdo.
Fidalgo cuestionó que su entrada en el gobierno sirviese para solventar el problema, "xa que non temos ningunha vara máxica e eles non estarían dispostos a ceder". "Mantivemos máis dunha dúcia de xuntanzas coas partes", alega la portavoz nacionalista. Descarta que el PP tenga la intención de presentar una moción de censura y anuncia que su partido cambiará de estrategia y comenzará una etapa más activa, presentando más propuestas "e mantendo unha absoluta responsabilidade", dice.