DANIEL FERNÁNDEZ - LALÍN
La receta electrónica o e-receita comenzó a implantarse en la jornada de ayer en el sistema sanitario y las oficinas de farmacia de la comarca dezana y lo hizo con ciertos colapsos a causa de la red informática. Según informaron médicos y farmacéuticos, coincidieron dos cuestiones, la lentitud del sistema en este primer día y la obligatoriedad de introducir muchas historias y recetas. Por ello, se produjo cierto desbarajuste en el ambulatorio lalinense y las oficinas de farmacia registraron algunas colas más largas de lo habitual.
El colectivo de galenos indicó que el operativo es un poco lento por la necesidad de introducir bastantes datos y la necesidad de expedir todas las recetas, ya que el nuevo sistema impide su acumulación. En todo caso, se mostraron confiados en que cuando todo esté perfectamente establecido supondrá un avance muy importante para la sanidad. Así, precisaron que en la actualidad están atendido a una media superior a las 40 personas por jornada y muchas de ellas acuden al centro de salud por cuestiones burocráticas, con lo que la relación se reducirá cuando la receta electrónica esté completamente rodada.
Con ello, se conseguirá que los médicos tengan una ratio de pacientes diario muy inferior a la actual y puedan disponer de más tiempo para atender a los demás enfermos. En principio, y dado lo farragoso de algunos apartados del operativo, se dan un plazo de seis meses para que el sistema funcione a la perfección.
Por su parte, los farmacéuticos lalinenses admitieron que se produjeron algunos retrasos en la atención a los clientes por el colapso y la lentitud de la red, con lo que se llegaron a formar colas, en algún caso, de hasta una veintena de personas. En todo caso, indicaron que es una cuestión habitual al tratarse de un cambio brusco y se mostraron confiados en la mejora cuando el servicios funcione con normalidad.
En principio, el sistema arranca con la petición, por parte del paciente, de una cita en el ambulatorio para renovar todo su recetario y que se le prescriban por vez primera todos sus medicamentos en la tarjeta sanitaria. Este sistema beneficiará especialmente a los crónicos, que no tendrán que acudir cada cierto tiempo al ambulatorio para renovar sus prescripciones. Además, conjuntamente con los fármacos, se les entregará un documento denominado "medicación activa", que les facilitará la información complementario.
En principio, el sistema también se extenderá a los pacientes que no tomen unas mismas medicinas periódicamente, ya que sus médicos les cargarán en la tarjeta los productos farmacológicos con la dosis exacta que necesitan para su patología. En todo caso, en el primer día algunos aspectos no estuvieron claros por la confusión habitual, ya que de las prácticas previas se pasó a la siempre distinta realidad.