A.CELA / A.LOÑO - A ESTRADA / DOZÓN
Llega el verano y con él el momento de tirar de agenda e ir anotando las mil y una fiestas gastronómicas que proliferan por estas tierras. Las comarcas de Deza y Tabeirós-Terra de Montes vivieron ayer una de esas jornadas en las que los eventos pensados para rendir tributo al paladar ofrecieron a los vecinos varias alternativas. Eso sí, quienes dedicaron el domingo a poner en riesgo la "operación bikini" tuvieron que rendirse el placer la carne, ya que tanto desde A Estrada como desde Dozón las opciones gastronómicas no fueron, ni mucho menos, aptas para vegetarianos. La parroquia estradense de Loimil celebró la séptima edición de su Festa do año ao espeto y Dozón la XV Festa da carne ao caldeiro e da bola e torreznos.
Alrededor de 500 personas compartieron mesa y mantel en Loimil, donde desde primerísima hora de la mañana expertos asadores de Moraña comenzaron a preparar, sin prisa pero sin pausa, nada menos que 20 corderos dispuestos en corro al calor de las brasas. Tras la misa solemne en honor a San Isidro Labrador y la bendición de los campos, los presentes pasaron a compartir un evento gastronómico que cada año es capaz de atraer a un mayor número de comensales. En esta ocasión el pregón corrió a cargo del director del programa "Pensando en ti" de la Radio Galega, Marcial Mouzo, que recordó que el cordero es uno de los alimentos históricamente apreciados, un "regalo de reis e emperadores", un animal sagrado, símbolo de mansedumbre y también animal escogido para los sacrificios religiosos. Destacó este estilo de preparar su carne como toda una "obra de arte", "unha cerimonia" que comienza desde el propio momento de preparar la leña que habrá de servir de brasa y que dará aroma a una carne a la que tendrá que llegar el calor, pero no el fuego. Ante un nutrido grupo de autoridades, la organización entregó una insignia de plata a colaboradores con esta fiesta desde sus inicios: Manuel Brey Couto, Manuel Lugo Quintela y Jesús García Rozas, entregando una insignia de oro a Emilio Santasmarinas, pregonero de la anterior edición.
Por su parte, el recinto ferial de A Gouxa fue el punto de encuentro para un elevado número de personas deseosas de degustar la carne "ao caldeiro", así como la panceta, chorizos y la tradicional "bola de torreznos". El grupo de gaitas de Dozón y las charangas Os Celtas de Baña y Mozos do Farelo pusieron la nota musical, mientras que las Mulleres Rurais Pena de Francia mostraron sus trabajos. Al filo de las 14.30 horas comenzó un gran almuerzo popular. En Dozón como en A Estrada hoy será día de pasarse de nuevo a la ensalada y que nos quiten lo bailao.