SALOMÉ SOUTELO - SILLEDA
Los dos torneos en terreno de la Sociedade de Caza e Pesca de Silleda comenzaban a primera hora de la mañana, pues en el caso del torneo de perros atrelados en la modalidad de rastro de jabalí, los organizadores tuvieron que pasear a éstos por el monte a las 6.00 horas de la mañana en un tramo de cinco kilómetros. Casi tres horas después, comenzaba la competición: cada participante acompaña a su perro, atado con una cuerda y que dispone de cien metros de tramo para detectar el rastro del puerco. En un momento dado, el can debe sentarse y ladrar como si tuviese al jabalí acorralado. El juez valora tanto el tiempo en que tarda en localizar la huella como la forma de ladrar.
Al certamen, que por primera vez se celebra en Silleda, acudieron 32 canes, entre los que se impusieron por este orden los de Bouza Mayor, Alberto Arnoso García y Jesús Sestelo Núñez. Al campeonato acudió también una mujer, Emilia Rodríguez, a la que se le concedió el primer premio en la categoría de damas. Sin embargo, fue Alberto Sestelo quien se quedó con el primer puesto como campeón provincial, dado que los dos participantes con los que compartió podio procedían de la provincia de A Coruña.
Truchas de gran tamaño
Por otra parte, los aficionados a la pesca también tenían un más que razonable motivo para desplazarse a Silleda y disfrutar de las aguas del Deza. El campeonato social, puntuable para la fase provincial, congregó a media docena de participantes, sólo dos semanas después de que este cauce acogiese el torneo, también social, en la variedad de mosca seca o cola de rata, en la que se devuelve la trucha al mar una vez que se mide y se pesa en una canaleta con agua.
En esta ocasión, los 12 asistentes podían hacer uso de cualquier modalidad y la pesca era con muerte. Con un estricto control sobre el tamaño mínimo de las piezas –19 centímetros– se capturaron excelentes ejemplares, como la trucha de 3,155 kilogramos que apresó el vencedor del certamen, Óscar Soto, vecino además de la parroquia lalinense de San Pedro de Losón. Tras él se clasificaron en el segundo y tercer puesto, respectivamente, José Ramón Fontao y Ángel Sobrado. En una competición sin límite de edad también se pudieron contemplar las excelentes aptitudes de los pescadores más jóvenes, como Alexandre Peña, de tan sólo 16 años y que se clasificó en octavo lugar, además de coronarse como campeón en la categoría junior.