ALFONSO LOÑO - VILA DE CRUCES
La Festa do Galo de Curral celebró ayer en Cruces su cita más concurrida en sus 16 años de historia con las calles abarrotadas de vecinos y visitantes desde primera hora de la mañana. El alcalde, Jesús Otero, aludió a la posibilidad de cambiar de ubicación las actuaciones para el próximo año debido a la masiva afluencia, aunque apuntó que la ubicación actual parece la más adecuada. Antes del mediodía ya resultaba prácticamente imposible localizar una plaza de estacionamiento y la carpa de la Praza Juan Carlos no podía dar cobijo a las más de 7.000 personas que buscaban acomodo para disfrutar con las primeras actuaciones musicales. El público, casi a modo de desayuno, se acercaba al puesto de degustación en el que la asociación de criadores O Agro ofreció a un precio de 3 euros la ración, más de 80 kilos de gallo guisado, viéndose por momentos desbordado por la demanda. A pocos metros, y bajo un sol de justicia, otros se preocupaban de buscar un sitio para escuchar el concierto de la banda lusa de Esposende. Poco después de las 12.00 horas ya era imposible transitar entre la plaza del concello y las calles anexas, mientras algunos ciudadanos valencianos se interesaban por los métodos de cría del gallo de la raza Galiña de Mos que se vende desde Cruces a numerosos puntos del estado español.
Con retraso comenzó el programa de actuaciones, que una vez más se prolongó demasiado, y que concluyó con los madrileños Camela; cuando buena parte del público ya había abandonado la plaza. El curioso espectáculo musical, con melodías grabadas y voz en directo comenzó con la banda del Morrazo Lavorda, a la que siguió la solista María Chenlo y La Década Prodigiosa. El veterano grupo, ahora con voces veinteañeras trajo a uno de sus fundadores animó con éxito una fiesta con las piezas clásicas que interpretaban ya la formación primitiva hace un cuarto de siglo.
Pero los más aplaudidos fueron los pregoneros “Mucha e Nucha”, quienes pidieron al alcalde, Jesús Otero, “o indulto para o galo, porque esto non é a súa festa é o seu velatorio”, dijeron. Recordaron en su pregón los triunfos del F.C Barcelona, así como “os moitos corrales feitos con somieres”. “Seica os daquí chámanse cruceños porque se cruzaron moito entre eles”, fue otra de sus frases más aplaudidas, además de varias alusiones a las elevadas temperaturas que soportaron los visitantes durante la mañana.
Premio “Prato de Ouro”
Durante la gala musical se hizo pública la distinción de la fiesta gastronómica con el premio “Prato de Ouro” que concede la entidad Radio Turismo, y que recibirá el alcalde, en próximas fechas en el Gran Hotel de A Toxa en O Grove. Además de los ediles de la corporación, acudieron numerosos políticos de la comarca como los alcaldes de Lalín, Agolada, Forcarei y Cerdedo; Xosé Crespo, Ramiro Varela, David Raposeiras y José Balseiros. También estuvo el director xeral de Desenvolvemento Rural, Antonio Crespo, y el ex alcalde de Cambados y delegado provincial de la Xunta, José Manuel Cores Tourís.
Además de las actuaciones musicales, la Festa do Galo de Curral contó con otros atractivos como la ya tradicional muestra de coches antiguos y una novedosa concentración de caravanas, la asociación de criadores instaló en el campo de la feria unas jaulas en las que se podía comprobar proceso de cría de los gallos.
Cuando todavía algunos vecinos estaban terminando de comer, dio comienzo el festival de bandas de música, en el que intervinieron las agrupaciones de Valadares, Ponteledesma y Merza. La formación local estuvo dirigida, por su maestro titular, José Rodríguez, y por el director de la banda de la localidad valenciana de Alzira, Ángel Crespo.